La festividad más importante de San Javier, la del ritual de los Yarituses, comenzó el domingo 28 y reúne a autoridades del Cabildo Indígena, representantes municipales, pobladores y visitantes nacionales y extranjeros. Durante tres jornadas, el municipio cruceño desarrolló procesiones, danzas rituales, concursos, ferias gastronómicas y exposiciones de artesanía tradicional.
La ministra de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, Cinthya Yañez, participó de esas celebraciones y destacó el valor patrimonial de esta manifestación cultural, además de su aporte a la promoción turística y a la economía de las familias de la región.
“San Javier nos muestra que la cultura y nuestras tradiciones son también una oportunidad para generar movimiento económico, fortalecer el turismo y mejorar las condiciones de vida de las familias que preservan este patrimonio”, afirmó Yañez.
Uno de los principales escenarios del ritual tuvo lugar en la denominada Piedra de los Apóstoles, un conjunto de colinas y grandes formaciones rocosas de granito volcánico ubicado a pocos minutos del centro urbano de San Javier, ubicado a 220 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra.
Desde ese lugar descienden cada año más de un centenar de danzantes vestidos con trajes elaborados con corteza de árbol, conocida como tapa, plumas de piyo (avestruz) y máscaras de yaritú, el personaje principal y sagrado de esta danza ritual. Posteriormente, los participantes escoltan en procesión las imágenes de San Pedro y San Pablo.
El alcalde de San Javier, Víctor Hugo Mayser, resaltó la vigencia de esta tradición. “Es un gran ritual ancestral porque este es el único rito que existe en nuestro departamento y que hasta ahora se mantiene vivo”, expresó.
El origen de los Yarituses está vinculado con Nupayaré, el Dios Piyo, venerado por los antiguos piñocas, primeros habitantes de San Javier, como una deidad suprema. Con el paso del tiempo, esta práctica ancestral se fusionó con la celebración católica de San Pedro y San Pablo, dando lugar a una expresión de sincretismo religioso y cultural.
De manera paralela, en la plaza principal se desarrolla una feria de comidas típicas y horneados tradicionales cruceños. La agenda también incluye concursos de elaboración de máscaras, pintura en lienzo y dibujo, actividades orientadas a preservar y transmitir los conocimientos vinculados con esta festividad.
La festividad concluye este martes con una nueva procesión de las imágenes de San Pedro y San Pablo, acompañadas por la danza de los Yarituses.