Escucha esta nota aquí

Por Límber Cambará, corresponsal

Un nutrido programa de festejos forma parte de la celebración de San Miguel de Velasco, que conmemora 300 años de fundación. 

El lunes, en horas de la tarde, se desarrolló una paseata cultural con la participación de grupos de baile de todo el departamento, incluyendo el Ballet Cambas Josesanos, de San José de Chiquitos.

El martes, también por la tarde, se llevó a cabo la entrada pluricultural, organizada por la Alcaldía, a cargo de Pedro Damián Dorado López (MAS). La autoridad encabezó la actividad, pero al momento de llegar a la plaza principal del pueblo fue abucheado por un un grupo de vecinos, pues -a decir de los presentes- priorizó la wiphala y no así la bandera de San Miguel de Velasco ni la bandera cruceña.

Momentos de tensión se vivió durante el evento, pues dos bandos de pobladores se enfrentaron en inmediaciones de la plaza principal por la wiphala. Un grupo intentó quitar la wiphala a otro grupo de campesinos que habían desfilado con el símbolo en la entrada pluricultural.

El corregidor del municipio de San Miguel, Marcelo Dorado, lamentó que se busque provocar a la ciudadanía. "Desde hace muchos años atrás vienen atropellando nuestra cultura. Aquí lo que existe para nosotros son las banderas cruceña, la de San Miguel de Velasco y la del Patujú", dijo.




La entrada pluricultural contó con la participación de más de 50 comunidades, cuyos integrantes ingresaron bailando hasta la plaza 29 de Septiembre, al ritmo de taquiraris y chobenas interpretadas por tamboritas y bandas. La mayoría de las mujeres lucieron el tradicional tipoy, mientras que los varones, sombrero 'e saó y camisa chiquitana, incluso algunos grupos desfilaron con carros alegóricos jalados por animales.

Luego de dar vuelta a la plaza, los danzarines ingresaron al templo misional San Miguel de Arcángel para agradecer por la protección y para pedir bendición al santo patrono.




Comentarios