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Levantar la economía de Bolivia es uno de los desafíos que Santa Cruz tiene ante la afectación del coronavirus. La fortaleza y la pujanza nuevamente pondrán a la región al frente en esta lucha por el bienestar de los bolivianos, coinciden ciudadanos que conocen, estudian y aman a esta tierra.

Con 3.370.059 habitantes, Santa Cruz es el departamento más poblado de Bolivia, además es el bastión económico del país, al que aporta el 29% del Producto Interno Bruto (PIB), cifra que convierte a esta región en la de mayor aporte al erario nacional. En términos absolutos, el PIB de Santa Cruz bordea los 12.000 millones de dólares, explica el gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Antonio Rodríguez.

Desde el punto de vista demográfico destaca el crecimiento, ya que hace 70 años tenía alrededor de 300.000 habitantes, de los cuales 50.000 vivían en la capital. Luego, gracias a una tasa de crecimiento superior al 2% anual y a una alta migración interna, desde el año 2015 Santa Cruz pasó a ser el departamento más poblado de Bolivia, y se prevé que para el 2050 cobijará a más del 40% de la población del país.

Otro dato que resalta tiene que ver con el hecho de que la tasa de crecimiento del PIB de Santa Cruz siempre es superior a la media nacional, esto quiere decir que la economía cruceña siempre crece por encima de lo que se expande la economía nacional; de ahí que es muy cierto aquello de que “Santa Cruz es la locomotora del país” porque “jala” su desarrollo; asimismo, que “si le va bien a Santa Cruz, le va bien a Bolivia”, por la gravitación que tiene.

Rodríguez destaca que el sector agroproductivo es el motor de la economía cruceña, es el corazón del exitoso modelo productivo cruceño, alrededor del cual se ha tejido una maraña de actividades tan diversas, que hacen que el PIB de Santa Cruz presente las características que tienen las economías de los países desarrollados, esto es, que poco más de un 50% esté representado por el sector terciario, vale decir, por el sector de servicios, todo, girando alrededor del sector agrícola y pecuario.

El empresario Cristóbal Roda manifiesta que el fenómeno de la pandemia “agarró a todos en curva”, pero destaca que Santa Cruz tiene algunas ventajas muy grandes para sobresalir. “Primero, el espíritu emprendedor del cruceño, somos personas alegres que rápidamente nos vamos a adaptar a la nueva realidad y rápido vamos a salir a reactivar el país y Santa Cruz va a liderar la reactivación en una forma positiva, porque tenemos todas las condiciones a nuestro favor”.

Roda hace notar que Santa Cruz tiene potencial agrícola, industrial, forestal, hidrocarburífero, minero, turístico, gastronómico y de servicio. 

“Todas las cualidades y los sectores económicos están, unos estarán mal, pero otros están bien y ese espíritu de crecimiento que tenemos y el exitoso modelo empresarial cruceño nos va a sacar y vamos a liderar la reactivación de Bolivia”.

El empresario asegura que no será una tarea fácil, “pero el puntal de la reactivación boliviana se llama Santa Cruz”, indica.

El departamento ha cambiado drásticamente en los últimos 70 años, y cree que la región continuará con ese emprendedurismo y con esa creatividad, porque cuenta con una población joven, una población mejor formada, pero fundamentalmente con el entusiasmo del camba que es contagioso en nuestra sociedad. 

Es lo que nos va a levantar”. También considera que el país necesita una tranquilidad política.

Para el economista Carlos Schlink, con el momento que vivimos por la pandemia, es difícil hacer proyecciones, pero manifiesta que Santa Cruz es un departamento caracterizado por una economía diversificada, por lo menos en el tema agroindustrial y ganadero, por el crecimiento del parque automotor, el crecimiento poblacional de vivienda, entre otras, que muestra que hay actividades económicas que no dependen del funcionamiento del Estado ni de los recursos naturales como los hidrocarburos y la minería que son los sectores que están más golpeados.

El desafío es seguir manteniendo justamente esa diversificación económica, sus actividades con la agroindustria, con la ganadería, con los servicios, con la banca”.

Considera que las cifras del departamento van a sufrir un menor deterioro que las del país. “Gracias a Dios, Santa Cruz produce el 70% de los alimentos y vamos a tener que seguir produciendo los mismos volúmenes o más para abastecer el mercado interno”.

También ve que hay una ventana muy importante hacia los otros países para exportar carne vacuna y algunos granos, como la soya y el maíz. “En la medida en que mejoremos los niveles de producción y abaratemos costos, hay posibilidades de abrirse a mercados extranjeros. Santa Cruz es un departamento que abastece el mercado interno y puede generar excedente para exportar, porque hay demanda en el mundo, eso en esta crisis es una oportunidad”.

Advierte que la administración pública tendrá implicancias negativas, donde se verán municipios debilitados, universidades sin recursos, gobernaciones en una crisis profunda para poder reactivar el sector público y la inversión pública. “Creo que hay que reinventarse desde el punto de vista privado y el sector público abocarse un cien por ciento a la salud, porque es la prioridad”.

Para enfrentar todo esto también se necesita de un Gobierno que brinde las condiciones, dejando a un lado las peleas por adeptos y puntos porcentuales de votación. “Se viene una labor dura donde el protagonismo principal en Santa Cruz es el sector privado y tienen que ser los empresarios los que pongan el hombro, las condiciones, los recursos para poder levantar un poco este panorama, que desde mi punto de vista, va a ser menos deteriorado que el panorama nacional”, indicó Schlink.

Protagonismo

La activista Alejandra Serrate destaca que Santa Cruz tiene un potencial que le permite crecer económicamente, por eso en los últimos 30 años ha mostrado más pujanza. “Lamentablemente el crecimiento político no ha acompañado al económico y social que ha tenido la región”.

Serrate considera que el poder político continúa manejándose dentro de un mismo círculo y eso tiene que cambiar, pero para eso el ciudadano tiene que rechazar la corrupción y dejar de lado la camaradería que impide denunciar.

Entre los desafíos también está el convertirse en un departamento productor de energía eólica, señala Serrate, porque tiene todas las condiciones para eso.

“Santa Cruz ha liderado luchas nacionales desde hace más de 100 años, una de ellas fue el 11 por ciento que fue para todos los departamentos productores de hidrocarburos y la lucha de los 21 días (por la democracia). El oriente ha sido siempre como punta de lanza en las luchas que han sido cruciales para Bolivia”, remarca.

Oportunidades

Ronaldo Vaca Pereira, sociólogo, antropólogo y activista cultural, cree que Santa Cruz está dejando pasar momentos muy importantes para convertirse en la región verdaderamente líder en el país y un enclave dentro del continente. “Tenemos todo lo que necesitamos, lo que no tenemos son líderes que estén a la altura de las oportunidades”.

Entre los desafíos, señala la urgencia de “construir una ciudad y una región ambientalmente sostenible, económicamente más inclusiva, urbanamente más igualitaria, mejor desarrollada, y generar un modelo de convivencia y de desarrollo más nacional. Pienso que Santa Cruz podría proponer cosas muy interesantes, pero nuestros líderes actúan pensando en mezquindades, en interés político y en la inmediatez”.

Pero pese a todo eso, la región sigue siendo la ciudad líder, la que más crece, la que más mueve y con voluntad política se harían cosas envidiables.

La profesora Mirna Yucra ve que Santa Cruz está con autoridades municipales ausentes, lo que ha retrasado muchos proyectos, por eso quiere un gobierno municipal próspero que proyecte una ciudad pujante que logre sacar adelante a la región y al país.

Además, partiendo de su rol de profesora, considera que hay que apostar por la educación para que esté acorde con el crecimiento que tiene el departamento.

“El departamento crece demográficamente, pero necesita ser más eficaz con la educación”, porque en este tiempo de la pandemia no se han podido alcanzar las metas deseadas. La educación va a dar la solución a muchas necesidades que ahorita se están presentando en la sociedad”, asegura.

A su vez, Adolfo Chávez, el exdirigente de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob) y actual coordinador de relaciones internacionales de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica, ve a una Santa Cruz próspera que, sin fijarse en la raza, idiomas o cultura, abre los brazos a quienes llegan a convivir y ofrece oportunidades.

Destaca que Santa Cruz ha sido ícono para demostrar que cuando hay unidad y se reclama democracia, se puede lograr.

“Lo que más anhelo y escucho de muchos líderes es Puerto Busch. Por qué no empieza la Gobernación a poner el punto ícono para evitar el tema de muchos bloqueos y atrasos que tiene el empresariado cuando trata de llevar su producto por puertos chilenos y peruanos; eso debe hacernos reflexionar en un conjunto profundo, sin abandonar la justicia y la democracia”.

Chávez cree que Santa Cruz debe ser el ícono, donde se respeten los derechos humanos en virtud al ejercicio de la justicia. “Así la queremos a esa Santa Cruz, que en sus espacios de poder a nivel departamental o municipal estemos los pueblos para diseñar nuestro futuro y vivir el presente como tal, que no seamos simplemente el maquillaje”, concluye.