Santo Corazón es el nombre de la última misión jesuítica en el departamento de Santa Cruz y que fue fundada en 1760, hace 266 años. Está bajo jurisdicción del municipio de San Matías, capital de la provincia Ángel Sandoval. Su autoridad máxima es el cacique Jesús Tacuchaba (53) elegido por la asamblea popular y en funciones desde el 5 de febrero pasado, después de haber fungido como corregidor hace un lustro.
Entre el 3 y 7 de junio, Santo Corazón fue el destino elegido por el Club Willys de Santa Cruz para realizar su caravana anual que llevó a una decena de sus asociados a cubrir, desde la capital cruceña, un total de 1.300 kilómetros distribuidos entre el viaje de ida y vuelta que los legendarios y versátiles jeeps cubrieron sin inconvenientes mayores.
La travesía de los caravaneros bautizada con el nombre de ‘Bernardino Cuéllar’ como homenaje póstumo a una de las emblemáticas y queridas figuras de la organización, siguió la ruta habitual que atraviesa los municipios de San José de Chiquitos y Roboré desde donde deben recorrerse 130 kilómetros de una ruta no pavimentada pero que se mantiene en muy buen estado para la circulación de motorizados, hasta Santo Corazón cuya habitual tranquilidad fue alterada por la presencia de los williseros que no llegaron a esa pequeña comunidad con las manos vacías: lo hicieron con un importe lote de medicamentos, material escolar, banderas cruceñas y otros donativos entregados a las autoridades del lugar.
Santo Corazón tiene como actividad principal la agricultura y la ganadería en pequeña escala. Los servicios básicos de agua potable y energía eléctrica son más que aceptables, aunque la iluminación del pueblo es suministrada por paneles de energía solar porque se echó a perder el motor que generaba la corriente eléctrica y aún no fue reparado. Los postes y el cableado que se observan en el lugar forman parte del paisaje pero también se hizo notar la renuencia de los usuarios para cubrir el consumo de ese servicio que requiere la compra de diesel.
La atención de la salud es deficiente porque la posta sanitaria es atendida únicamente por Inés Mercado, una auxiliar de enfermería que dispone de apenas cuatro camas para una población estimada en un millar de personas que, ante tales carencias, optan por trasladarse a San Matías o Roboré cuando requieren atención médica. La Gobernación de Santa Cruz tiene asignado y cubre económicamente un item para salud pero está pendiente de solución el problema generado por el médico designado al efecto y que la comunidad decidió retirar del cargo hace algún tiempo por su falta de compromiso y responsabilidad profesional.
En materia educativa, bajo dirección de la misma encargada de la atención médica, 200 estudiantes cursan los ciclos de primaria y secundaria hasta completar el bachillerato en el colegio que lleva el nombre del jesuita José Eccli y donde reciben las enseñanzas de catorce profesores y/o educadores enviados desde La Paz siendo llamativa la ausencia de docentes del lugar o de otra parte del departamento cruceño.
La caravana a Santo Corazón lleva el número 22 del Club Willys recorriendo la vasta y diversa geografía departamental.