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La situación se repite. Aún no se alcanzó el pico de la tercera ola de coronavirus y los hospitales públicos ya no disponen de medicamentos para pacientes críticos, que se entregan de forma gratuita dentro del Sistema Único de Salud (SUS).

Esta situación también se vivió durante el embate de la primera ola y a finales de febrero de este año, cuando la segunda ola entraba en desescalada.

De nuevo los familiares son los que deben darse modos de conseguir los medicamentos e, incluso, se sienten obligados a pagar el triple del precio regular para asegurar las medicinas para sus familiares con coronavirus.

Carina Contreras tiene a un familiar internado en el hospital Japonés, donde ya no hay medicamentos disponibles para los pacientes que están en terapia intensiva.

“Cada día nos piden 20 unidades de un medicamento. El otro día conseguimos tres en una farmacia y ocho, en otra. Todos los días nos las pasamos de farmacia en farmacia buscando los medicamentos”, comenta frustrada Contreras, quien no ve a su familiar hace más de tres semanas, pues antes de pasar al hospital de tercer nivel estuvo internado en otro lugar.

La directora del hospital Japonés, Neisy Surriabre,  el pasado seis de mayo alertaba del abastecimiento de sedantes, al advertir de la saturación del servicio de terapia y desabastecimiento de medicamentos, como Midazolam y Fentanilo, ambos sedantes para pacientes críticos.

Esta semana, el coordinador de los domos de Covid-19 del Japonés, Richy Anderson Hurtado, indicó que llevan un mes sin estos medicamentos, agregando que desde que se inició la pandemia han tenido problemas con el abastecimiento.

Señaló que a estos dos sedantes, se suma también la escasez del Atracurio, que es un relajante muscular, y algunos antibióticos. Explicó que, en promedio, al día un paciente en estado crítico requiere de al menos 16 ampollas de Midazolan, similar cantidad de Atracurio y ocho de Fentanilo.

“Eso es un promedio. A veces son más, dependiendo de la presentación del medicamento”, detalla el especialista.

Estos sedantes que escasean también se utilizan para pacientes que no tienen Covid-19 pero están en terapia intensiva. Aunque desde el inicio de la pandemia los directores de los hospitales públicos han indicado que por la alta demanda escasean con frecuencia.

En el hospital San Juan de Dios, donde también se atiende a pacientes con Covid-19, el jefe de terapia intensiva, Ándres Martínez, explicó que desde hace una semana en el hospital no se cuenta ni con Atracurio ni Midazolan.

“Desde el inicio de la pandemia la provisión de estos medicamentos es muy intermitente. Parece que se compra muy poco y se acaba en una semana. Es cada vez la misma situación. Aunque se está sintiendo más esta última semana”, sostuvo al confirmar que las familias deben asumir el gasto y peregrinar en busca de este medicamento.

En el hospital tienen 11 ventiladores, todos están ocupados, las otras siete camas del servicio no tienen ventiladores.

Estos días, a esta cantidad, la Gobernación sumó cuatro ventiladores que entregó el pasado viernes.

El director del San Juan de Dios, Marcelo Cuéllar, remarcó que debido a la alta demanda mundial de estos medicamentos es difícil comprarlos.

“No puedo precisar cuánto tiempo nos faltaron estos medicamentos, son periodos que se repiten con frecuencia. Se trata de comprar lo antes posible”, aseguró.

El médico explicó que de los medicamentos incluidos en el SUS son entregados por el Ministerio de Salud, a través de la Central de Abastecimiento y Suministro de Salud (Ceass), aunque como no abastecen el mismo hospital debe hacer compras y luego el descargo para la devolución.

De todos los medicamentos gratuitos establecidos en el Listado Nacional de Medicamentos Esenciales (Liname) alrededor de 250 se utilizan con frecuencia para pacientes con coronavirus en estado crítico.

La jefa de Farmacia del hospital Japonés, Liliana Rabaj, explicó que con frecuencia tienen problemas para la adquisición de al menos 10 medicamentos utilizados para los pacientes con Covid-19 de terapia.

El Ministerio de Salud recepcionó en febrero un lote de Remdesivir, un fármaco utilizado para pacientes críticos y comprometió que la entrega sería gratuita, aunque no está incluido en la lista del Iname. Sin embargo, en los dos hospitales de tercer nivel de atención Covid reportaron que todo este año no recibieron este medicamento.

El sábado, el ministro de Salud, Jeyson Auza, llegó a Santa Cruz y entregó 72 monitores paramétricos, 12 centrales de monitoreo, 40 concentradores de oxígeno, 80.000 pruebas de antígeno nasal y medicamentos por un monto de Bs 10,1 millones.

También entregó 23 contratos para médicos intensivistas, emergencistas, anestesiólogos e internólogos, 70 contratos para médicos generales, licenciadas en enfermería y auxiliares.

Farmacias y fabricantes

Durante el fin de semana, la Asociación de Cadenas de Farmacias alertó sobre la falta de provisión de al menos 22 productos que se usan en la atención de pacientes con Covid, entre estos Fentanilo, Midazolam, Actemra, Atracurio y Remdesivir. Al mismo tiempo, la Cámara de Industrias Farmacéuticas comunicó que han redoblado esfuerzos en la producción y que no tienen conocimiento sobre un desabastecimiento.

En la seguridad social

En los hospitales de la seguridad social, donde también se deben entregar de forma gratuita estos medicamentos, tampoco quedan en stock, por lo que los familiares deben comprarlos para luego reportar que se les haga la devolución.

Carolina Fernández, que tiene a su padre con coronavirus, señaló que hasta el jueves su progenitor llevaba diez días en terapia intensiva, por lo que a diario debe recorrrer farmacias pues hay ocasiones que, entre distintos medicamentos, su lista es de 70.

Detalló que solo en sedantes cada día le piden 30 Atracurio, 30 Midazolan y 10 Fentanilo.

Los precios variaron hartísimo los últimos días. En promedio compraba estos medicamentos en 49 bolivianos cada uno y ahora se encuentran hasta en 120”, se lamentó.

Reconoció que debido a que estos medicamentos son difíciles de encontrar, varios de sus familiares y amigos ayudan a buscar para que no falte cada día.

Toda mi familia y amigos me ayudan. Igual entre todos me ayudan a conseguir el dinero, porque se gasta mucho, es mucha, muchísima plata la que se necesita para pacientes críticos Covid”, remarcó.

Relata que reúne de a poco los medicamentos. “Un día alguien me dice tengo 9 Fentanilo y debo ir, otro me dice tengo 10 y debo ir a otro lugar, así es todos los días hasta completar la receta, recolectar para todo el día”, explica.

En esta familia solo el padre enfermó y se complicó. Aunque todos los integrantes se realizan la prueba con frecuencia, pues deambulan de hospital en hospital, de farmacia en farmacia en busca de medicamentos, a lo que se suma hacer papeleos del seguro.

En el sector privado

Laura Hornez explica que no consiguieron espacio en un hospital público, por lo que tuvieron que llevar a su familiar a una clínica privada, dónde está internado hace más de dos semanas.

Además de los gastos de internación en la clínica, ya perdió la cuenta de cuanto dinero gasta en medicamentos.

“La verdad es que ha costado pillar esos medicamentos y si se los encuentra son en distintos lugares y a elevado precio”, lamenta.

Según los testimonios, sin importar si alguien tiene a su paciente en hospital público, seguridad social o privado, la peregrinación en busca de medicamentos es la misma.

Precios y regulación

Otra dificultad en la compra de remedios es que el precio en el mercado es superior al que fija el Iname, según los directores de hospitales.

La directora del Japonés explicó que por la pandemia algunos aumentaron su precio y en el sistema público no pueden comprar arriba del precio fijado por el Iname.

Las denuncias de precios elevados en distintos medicamentos se han repetido desde el inicio de la pandemia.

El nuevo secretario de Desarrollo Humano de la Gobernación de la Santa Cruz, Fernando Pacheco, aseguró que ya coordina con el Viceministerio de Defensa al Consumidor y la Fiscalía para que se realicen operativos contra la especulación en los precios de los remedios.

Pacheco igualmente se comprometió a reunirse con los proveedores de oxígeno para recibir una información técnica de la situación actual. “Se garantiza el oxígeno a los hospitales”, aseguró la autoridad departamental.

Por su parte, desde el Viceministerio de Defensa al Consumidor aseguraron que se realizan operativos en distintos departamentos para verificar la labor de las clínicas privadas y las farmacias y los precios en los que ofertan sus servicios y productos.


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