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Son alrededor de las 16:00 del viernes y en el cementerio municipal Santa Carla, en Paurito, una mujer de luto se adelanta al resto de la familia doliente, e ingresa a la oficina administrativa del camposanto, donde luego de firmar documentos le entregan dos bolsas de lo que parece ser cal. Un par de dolientes que ingresa luego le ayudan a arrastrarlas hasta una esquina al fondo del área perimetral, es el espacio Covid, un terreno de tierra.

A los minutos, un vehículo ingresa con el ataúd, dos hombres, uno con solo barbijo y otro con traje de bioseguridad, lo dejan en el piso mientras otro, sin barbijo, comienza a cavar una fosa. Un pequeño entra y sale del hoyo, con una cinta para pedir la profundidad. Son personas que dedican a cavar fosas en este cementerio. Aunque no todas las familias tienen recursos para pagar y deben optar por ellos mismos cavar la fosa para el entierro de su familiar Covid.

El drama de la familia de una persona con Covid no termina con el peregrinar por medicamentos o por terapia intensiva. Las personas que sufren la pérdida de un familiar incluso deben seguir pasando momentos dificultades, el cementerio Santa Carla no cuenta con personal ni con maquinaria, por lo que muchas familias de escasos recursos deben ellos mismo de cavar la fosa de su ser querido que falleció por coronavirus.

Hace 12 días la familia de Ninoska Prontón tuvo que pasar por esta situación, falleció su tío y después de gastar sus últimos ahorros en medicamentos se quedaron sin recursos para el entierro. Recuerda con dolor que su hermano y sobrino tuvieron que cavar la fosa y luego rellenarla para enterrar a su tío.

“Para enterrar a mi tío no nos cobraron nada, pero no tienen personal y para hacer la fosa cavó mi hermano y mi sobrino, luego tuvieron que cubrirla”, recuerda.

Ella el año pasado también lloró la pérdida de otro familiar por Covonavirus, pero en aquel entonces aún tuvieron recursos para el entierro.

Según los datos oficiales, en Santa Cruz, la tercera ola de coronavirus, que se prevé que sea la peor de la pandemia, sin llegar al pico ya duplicó los decesos este mes de mayo. Hasta el 28 se registran 403, mientras que en abril fueron 183. La cifra de este mes se acerca igual a febrero que fue hasta ahora el mes con más luto por Covid del año, con 474.

Un día en el cementerio

La primera familia doliente que llegó al cementerio Santa Carla el viernes en la tarde, despedía a un hombre de solo 33 años. Su joven viuda portaba un velo negro. El resto de los dolientes, todos también muy jóvenes, comentan que son de La Paz, pero hace años viven en Santa Cruz y nunca imaginaron tener que pasar por esta situación.

El hombre que ayudó en el entierro, al ingresar tenía barbijo, pero luego se lo quitó. “A todas las fosas para Covid se coloca cal abajo, se deposita el ataúd y se pone cal arriba. Ocupo barbijo para no contagiarme. Este trabajo no lo hago todos los días, es solo algunas veces”, dice quien se identifica como Nelson Aguilera. Él encontró en la actividad una forma de generar ingresos para su familia.

Cerca de las 17:00 ingresa un carro fúnebre seguido de al menos cuarenta personas y al final una banda de música integrada por cuatro personas.

Llegan a la misma esquina, al área Covid, la fosa para el entierro ya estaba cavada. Junto a esta hay unas 50 cruces de personas que fallecieron por el virus que colapsó el sistema de salud.

En el entierro uno de los dolientes está visiblemente ebrio. Por momentos se acerca a la banda y a gritos dice “toquen, toquen. Le hubiera gustado (al difunto) que toquen canciones”.

La situación se repite al menos cuatro veces mientras a metros la familia hace un pequeño acto de despedida. Son oraciones.

Este cementerio es uno de los dos municipales donde se puede hacer entierros de fallecidos por Covid, pues sus familiares se negaron a la cremación del cuerpo.

El cementerio no tiene maquinaria, ni personal para el entierro. Solo hay dos personas en administración que revisan los documentos para que ingresen los cuerpos.

Ambos confirman que muchas veces los dolientes no tienen dinero y se ven obligado a ellos mismos hacen la fosa y el entierro, pero cumpliendo con la profundidad y el colocado de cal.

Las dos personas de la administración del cementerio, agregan por separado que “no enfermaron en todo este tiempo”. Ambos están con barbijo, todo el tiempo. La directora municipal de Cementerio, Cindy Camacho, indicó que en los cementerios Santa Carla y Los Cusis para coronavirus es totalmente gratuito el entierro para personas de escasos recursos.

“El espacio entregado de forma gratuita es bajo tierra, entonces el solicitante debe encargarse de cavar, meter el cuerpo, tapado y echarle cal como establece la norma”, remarcó a tiempo de asegurar que se explica este proceso al momento de solicitar espacio en la dirección.

“El municipio ya se le está dando el espacio al familiar, entonces se le indica a la persona, aunque en todos los cementerios hay albañiles (privados) o incluso ellos tienen que llevar su familiar o alguien que haga la excavación”, sostuvo. Añadió que los encargados de cementerios son los encargados de que todos cumplan con las medidas de bioseguridad.

En marzo del 2020, a semanas del inicio de la pandemia, la Gobernación de Santa Cruz emitió un protocolo para el tratamiento de los cadáveres infectados con el virus y evitar su propagación.

El documento señala los pasos a seguir desde el fallecimiento hasta el entierro. Se precisa que la preparación del cadáver debe realizarse en el área del fallecimiento del paciente y el personal que interviene debe utilizar el equipo de protección personal (EPP) para atención de pacientes con Covid-19, que incluye bata desechable, guantes de látex, mascarilla y protección ocular.

La bolsa mortuoria debe reunir las características técnicas sanitarias de resistencia a la presión de los gases en su interior, hermetismo e impermeabilidad.

La bolsa mortuoria que contiene cadáver puede introducirse en un féretro normal. Se recomienda el uso de equipos de protección y guantes de nitrilo. Están prohibidos los velatorios para personas que fallecieron por Covid y se recomienda que al entierro asista la menor cantidad de personas.

Mayo, más decesos en ciudad

Según datos de la Dirección Municipal de Cementerios en la capital cruceña, aún sin concluir este mes de mayo, se reportan 220 decesos confirmados por Covid mientras que el mes con más reportes fue enero con 229, entre entierros y cremaciones.

Mayo duplicó igual la cantidad de muertes por Covid en la ciudad en relación al mes anterior, cuando se registraron 101 fallecimientos. En la capital cruceña en tercer lugar con más muertes está febrero con 144 muertes.

Camacho indicó que sigue la tendencia a aumentar los decesos, pues hace una semana se realizaban entre tres a cuatro cremaciones diarias, y en las últimas semanas aumentó, al punto que hay días que se llega a diez cremaciones diarias, es decir, más del doble del promedio.

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