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Por: Adhemar Manjón

Una de las gratas sorpresas de la Feria Internacional del Libro de La Paz, que se está desarrollando por estos días, fue la presentación de la reedición de toda la obra narrativa del escritor chaqueño Jesús Urzagasti, un trabajo que estuvo a cargo de la editorial 3600.

Anoche fue el acto de presentación de los siete libros que conforman esta serie: El último domingo de un caminante, En el país del silencio, Tirinea, Tejedores de la noche, Un hazmerreír en aprietos, De la ventana al parque Un verano con Marina Sangabriel.

Una esperada reedición

La reedición estuvo bajo el cuidado de la artista y escritora paceña Sulma Montero, quien fuera la esposa de Jesús Urzagasti hasta que falleció en 2013. “Jesús venía de un origen humilde. Durante muchos años sacamos ediciones independientes de nuestros libros pues él pensaba que, siendo dueños de las mismas, podríamos regalarlos a quienes no pudieran comprarlos; en consecuencia, los que podían hacerlo pagaban (sin saberlo) por dos ejemplares: el suyo y el obsequiado”, señala Montero.

La escritora menciona que luego eligieron a Tirinea como parte de la colección de las novelas fundamentales bolivianas y poco después la reeditó Plural. En ese entonces Gente Común editó tres de sus obras: De la ventana al parque, Los tejedores de la noche y Un verano con Marina Sangabriel.

“Fue en abril de 2013 que Marcel Ramírez (fundador y director de 3600) nos visitó para hablar sobre futuras reediciones. Estoy muy contenta de que se haya cumplido este proyecto pues coincide con el sueño que Jesús tenía antes de partir: el de ver reeditada su narrativa completa”, dice Montero.

El diseño de la colección fue realizado por Froilán Urzagasti, hijo de la pareja. Las siete portadas son fotografías en blanco y negro. Se eligió esta tonalidad con la intención de otorgar elegancia y profundidad a la colección. Montero explica que buscaban sobriedad pero también una mirada moderna, un juego de contrastes en los que trabajó Froilán.” Cuando reparo en un autor luminoso como Jesús, me detengo también en las sombras. Me gusta pensar en el sentido áureo de la oscuridad; ese era el concepto y mi hijo lo comprendió perfectamente”, señala Montero.

La autora de libros de poesía como Capricho, dijo que la obra de Urzagasti es esencial en estos tiempos en que casi todos los escritores son grandes. “Leer a Urzagasti es sumergirse en un mundo de sueños asentado plenamente en la realidad. Jesús escribe a la vida, a la naturaleza, a los lazos de amistad, a los enigmas del amor. Su literatura es diurna pero no superficial. Es intensa y crítica”, expone Montero.

Finalmente, la escritora dice que en la obra de Urzagasti se instaura un diálogo vital que funda una mirada hacia el país profundo que debemos conocer, para reconocernos. “Hacia ese país de hermosos árboles y de gran misterio que congrega a las aromosas tierras orientales y a las imponentes alturas andinas”.

El trabajo editorial

Por su parte, Willy Camacho, director editorial de 3600, resalta que la publicación de la narrativa completa de Urzagasti se suma al esfuerzo que la editorial ha realizado con otros autores, como la obra completa de Juan de Recacoechea o de Claudio Ferrufino. “Urzagasti es uno de los pilares de la narrativa boliviana. 

Hay poca gente con la obra tan consistente y que haya generado tanta influencia en otras generaciones de narradores. Son siete libros en los que siempre está presente su tierra, el Chaco. Él es quien nos ha acercado a esas regiones que por ahí eran desconocidas para nosotros, regiones que no se abordaban desde la Guerra del Chacho y tampoco se lo había hecho de esa manera, fuera de ese ámbito hostil y bélico. Gracias a Urzagasti Bolivia habita de nuevo el Chaco”, menciona Camacho.

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