De acuerdo con reportes del Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos las proyecciones para los próximos meses confirmaron un escenario de neutralidad climática, que marcará el ritmo de Santa Cruz durante la transición y consolidación de la época fría.
Descartan los extremos
De acuerdo con el análisis del agrometeorólogo, Luis Alberto Alpire, la neutralidad de ambos fenómenos (El Niño y La Niña) es la protagonista de esta gestión. Es así que se estima que durante el trimestre de abril a junio, hay más del 80% de probabilidades de condiciones neutras.
Mientras que de junio a agosto, se prevé que la incidencia de temperaturas bajas cederá levemente, pero manteniendo la tendencia.
En otras palabras, el invierno de este 2026 tendrá un curso normal, con comportamiento muy similar al del 2025, con la ocurrencia de La Niña débil.
Aquí el detalle:
1.- El mes crítico será julio, porque se perfila como el mes con las temperaturas más bajas.
2.- En los Valles cruceños y la provincia Cordillera el termómetro caerá por debajo de los 0°C.
3.- En la capital cruceña se esperan temperaturas mínimas entre los 8°C y 10°C.
Ojo con la influenza
Ante la llegada del invierno y el descenso de las temperatura, se sugiere a la población acudir a los centros de salud por la dosis de inmunización de influenza.
Hay que recordar que Santa Cruz ya tiene, en lo que va de la gestión, 22 fallecidos a causa de esta patología.
Los expertos recomiendan inmunizarse con anticipación, esto porque la vacuna tarda entre 15 a 30 días para generar inmunidad, por lo que la aplicación debe ser inmediata.
Los grupos prioritarios son menores de edad, mujeres embarazadas, personas con enfermedades de base y adultos mayores.
El sector productivo
Alpire aconsejó a los productores prepararse para el descenso progresivo de las temperaturas y las lluvias disminuidas en frecuencia.
Para ello sugirió estrategias de mitigación como riego por aspersión, que se reatifica como el principal método para proteger los cultivos de los efectos devastadores de las heladas y posibles nevadas; y el tratamiento de cultivos, ante la llegada de frentes fríos en lo que resta del otoño e invierno, con la fumigación de silicato de potasio.