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 Sergio Gualberti, arzobispo de Santa Cruz, llamó este domingo a trabajar para “sanar las heridas de la naturaleza”, cambiando de mentalidad para adoptar medidas que paren con la deforestación, los incendios, los avasallamientos de tierra y el calentamiento global. 

“No se puede esperar más, ahora hay que intervenir para sanar las graves heridas de la naturaleza. Nuestro país está también seriamente afectado por estos problemas, como lo testimonian los hermanos y hermanas indígenas que están aquí en las puertas de la catedral y los que están todavía en camino. Hace falta cambiar de mentalidad y adoptar una espiritualidad ecológica, parar la explotación irracional de los recursos naturales no renovables, la deforestación salvaje, los incendios de bosques y de reservas y parques nacionales, y los avasallamientos”, reflexionó en su homilía dominical.

También abogó por un estilo de vida austero, “con gestos concretos y cotidianos, evitando desperdiciar el agua, botar basura en la calle y tantos otros actos que dañan a la naturaleza”.

En la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado, Gualberti manifestó que la migración es un problema de todos porque cada vez hay más gente que se ve obligada a dejar su tierra, casa y trabajo en busca de subsistencia. “Ellos son víctima de la codicia y ambición humana por los conflictos y guerras que obligan a los pueblos a migrar para salvar sus vidas, y por los desastres naturales, cada vez de mayor envergadura, provocados por el calentamiento global resultado de nuestro actuar irracional e irresponsable que vuelven inhóspitos a tantos lugares”, manifestó.

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