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El asesino del vicepresidente del club Blooming, Nelson Mauriel, estuvo un día antes en el escenario del crimen. Algunos vecinos de la zona donde sucedió este asesinato le contaron a EL DEBER que el sicario, ahora el hombre más buscado por la Policía, estuvo el miércoles por casi dos horas merodeando fuera de la oficina de su víctima, Sublimaker, ubicada entre el primer y segundo anillo de la avenida Brasil.

El asesino se estacionó con su motocicleta negra, marca Boxer, debajo de un penoco que está en la esquina de la calle Moldes, para observar de frente los movimientos en el interior de la empresa del dirigente de fútbol. Después de unos minutos movió su moto unos diez metros y la dejó en la puerta de una tienda de la zona, en la intersección de las calles Cabo Quiroga y Coronel Félix Romero.

Un joven, de 25 años, aseguró que el sicario estuvo merodeando el lugar desde las 19:30 hasta pasadas las 21:00, el miércoles. “Tenía lentes, llevaba puesto un casco, un pantalón jean y una chamarra, todos de color negro y con esta misma vestimenta volvió el jueves para matar a su víctima”, contó el joven.

El testigo añadió que el sujeto era de tez blanca, estima que mide 1,80 metros y recuerda que físicamente, en su criterio, se parece a uno de los súbditos colombianos que recorren la ciudad en sus motocicletas cobrando los préstamos ‘gota a gota’.

Al parecer, el criminal no encontró a Mauriel la noche del miércoles y abordó su motocicleta para irse del lugar. “Cuando volví a mi casa después de cenar, estacioné mi vehículo y accidentalmente hice destellar las luces delanteras y observé al sicario en su motocicleta. Miró mi auto y se fue rápido”, explicó una mujer, de 56 años, otra de las testigos que vio al asesino un día antes.

Esta vecina aún no sabe si fue ella quien hizo huir al delincuente encendiendo sus faroles o si este ya se estaba retirando al no encontrar a su víctima. “Las personas que lo vimos rondando no nos imaginamos que sería un sicario”, contó sorprendida.

El jueves (20:55 horas), el antisocial volvió tras los pasos de su víctima y en esta ocasión dejó su moto en la calle Cabo Quiroga, a fuera de la casa contigua a la tienda donde se estacionó el día anterior. Seguidamente se dirigió hacia la esquina de la calle Coronel Félix Romero y aproximadamente siete minutos más tarde se percató que Mauriel salía de Sublimaker acompañado de Sebastián Peña, también dirigente de Blooming.

Según el relato de los que vieron el asesinato, el delincuente se acercó sigilosamente a su víctima y cuando lo tuvo cerca le disparó al menos seis proyectiles, uno de estos en la frente, como se observa en las imágenes de las cámaras de seguridad que captaron lo ocurrido. Su acompañante también recibió impactos de bala, extraoficialmente se ha indicado que fueron cuatro proyectiles, pero ninguno afectó algún órgano vital y ahora se recupera en la clínica Foianini.

Después de dejar tendidos a Mauriel y a Peña en el piso, el sicario corrió hasta su moto y se dio a la fuga, como lo muestran las imágenes registradas en las cámaras de seguridad.

Un vecino dijo que abrió la reja de su vivienda con la intención de detener al asesino, cuando abordaba su moto, pero se percató que estaba armado y declinó sus intenciones.

Tras el fatídico momento Mauriel perdió la vida en el lugar, pese a los intentos de ayudarlo que hizo su acompañante, quien abordó su vagoneta y condujo herido hasta la clínica Foianini, donde fue auxiliado.

La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) retiró el cadáver del dirigente de fútbol para trasladarlo hasta la morgue del Hospital de la Pampa de la Isla. Ayer por la mañana, los restos de Mauriel fueron llevados el salón velatorio Las Misiones y se espera que hoy lo entierren.

La Policía analiza los videos de las cámaras de vigilancia donde se observa al sicario, trabajan en su identificación y su posterior captura. Ninguno de los jefes de la institución emitió un informe oficial sobre lo sucedido.

Permanece internado

Hasta ayer, Sebastián Peña permanecía internado, luego de ser sometido a una intervención quirúrgica en la clínica privada.

El presidente de Blooming, Juan Alfredo Jordán, visitó a Peña y comentó que esta bien de salud, pese a los disparos que recibió.

Jordán lamentó la pérdida de su amigo y colega, Nelson Mauriel, y pidió a la Policía esclarecer el crimen. “Es una gran pérdida para toda la familia bluminista, porque se nos fue una gran persona”, manifestó.

Mauriel asistía junto a sus cuatro hijos y su esposa a una iglesia cristiana desde hace dos años, según Marco Antonio Romero, miembro de la congregación.

Romero describió al fallecido como una persona, amigable, colaborador y fiel a las reuniones cristianas.

Colombianos liberados

El colombiano, Julián Gonzales Zamora ayer recobró su libertad luego de ser arrestado la noche del miércoles, como sospechoso del crimen de Mauriel.

Gonzales iba en una motocicleta cuando chocó contra un taxista en la avenida San Martín, entre segundo y tercer anillo. Fue derivado a la clínica Kamiya, donde un fuerte contingente policial lo custodió en su sala de recuperación. Su abogado, Steven Heredia, contó que su defendido fue arrestado porque manejaba una moto similar a la del sicario. “Mi patrocinado no es asesino, porque su accidente pasó a las 20:30 y el crimen fue media hora después”, apuntó.

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