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Dora Pachuri llegó desde San Julián con la esperanza de poder concretar la tercera quimioterapia para su hijo con leucemia. La sesión lleva más de veinte días postergada porque ella no tiene dinero para cubrir los costos. Por ello, espera un milagro para completar el tratamiento de su hijo.

"Cada quimioterapia cuesta más de Bs 10.000. He hecho kermés para recaudar dinero, pero aún no alcanza", comenta Pachuri al señalar que apenas recibió un poco de ayuda para las quimioterapias anteriores. "En la primera me dieron cinco frascos (medicamentos), pero yo he tenido que comprar el resto, gasté algo más de Bs 9.000", recuerda.

La tercera sesión de quimioterapia estaba marcada para el 10 octubre. Sin embargo, no se hizo porque Pachuri no consiguió plata. Ahora ella peregrina por el Oncológico en busca de ayuda. "La doctora dice que el cáncer ha avanzado. El calor lo fatiga", dice en tono afligido sobre el delicado estado de salud de su hijo.

Dora se ganaba la vida limpiando casas en San Julián, pero dejó el trabajo para atender por completo a su hijo. "Se puso bien mal y tuve que dedicarme a él", aclara.

A veces, llega desde San Julián para la consulta médica y retornan nuevamente sin los medicamentos que necesita su hijo. En San Julián, otros siete hijos aguardan su llegada y la del hermano enfermo.

Al igual que la señora Dora, muchos familiares que tienen parientes con cáncer claman por ayuda. Esperan que el Estado pueda cubrir los tratamientos y los medicamentos más caros, para poder salvarles la vida. Contacto con la familia del paciente  780-40385



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