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Algunas autoridades determina­ron medidas de acción solidarias para mantener el ánimo de quie­nes protestan contra el supuesto fraude electoral.

A las ollas comu­nes que comparten vecinos que bloquean en diferentes arterias de la ciudad, ayer se sumó la ini­ciativa del Gobierno Municipal de Santa Cruz de la Sierra en las subalcaldías de los distritos 3 y 4, mientras la Gobernación anunció el envío de alimentos a provincias.

Pasadas las 11:00, comenzaron a preparar el almuerzo en olla co­mún las vecinas voluntarias en las subalcaldías de los distritos 3 y 4, comida que fue repartida entre la gente que no tiene cómo movilizarse por los bloqueos.

El martes, la presidenta del Con­cejo, Angélica Sosa, reveló que la Alcaldía dispuso hacer esta ayuda alimenticia, tal como se hace en los comedores popula­res, poniendo los ingredientes y elaborando un menú, tanto para el almuerzo como para la cena.

Precisamente ayer, el almuer­zo fue el tradicional majao ba­tido, acompañado con huevo y plátano maduro frito, además de ensalada de tomate.

Para la ce­na el plato fue salpicón de pollo. Desde las 7:30, en la avenida Fáti­ma, del distrito 4, Moira Mustafá, Silvia Villagómez, Milena Plaza y Carmen Pedraza esperaban la lle­gada de los víveres para cocinar. Al final, comenzaron un poco tar­de, lo que provocó la desespera­ción de los comensales que espe­raban ansiosos fuera del edificio de la Subalcaldía.

“No he cocina­do porque amanezco bloqueando en Alto San Pedro. Mis hijos están en otros puntos, entonces nadie queda en casa, por eso he venido a llevar comida”, dijo Delia Ruiz, que vive en el barrio Santa Rosa.

El subdirector del nuevo merca­do minorista La Ramada, Luciano Ribera, refirió que tiene orden de dar los víveres para hacer estas comidas populares. Para el menú de ayer llevó pollo, arroz, cebolla, aceite de comer, huevos y plátano.

“En el D-4 se cocinó para 250 per­sonas. Tengo la orden de dotar de alimentos crudos mientras dure la medida”, anotó Ribera. Por su parte, el subalcalde del D-3, Iván Berzaín, informó de que prepararon 300 raciones, las cua­les fueron distribuidas en los 38 puntos de bloqueos de su zona.

“Lo bueno de conocer su distrito es que uno lo recorre en bicicleta y sabe cuáles son las necesidades de los vecinos, por ello he contabi­lizado 38 sitios a los que debemos entregar comida”, acotó Berzaín.

En tanto que la Gobernación de Santa Cruz anunció el envío de ayuda para las ollas comunes en las provincias. El secretario general de la Gobernación, Roly Aguilera, dijo que mandarán alimentos secos a todos los mu­nicipios que los requieran, estos envíos se coordinarán con el Co­mité pro Santa Cruz, los comités cívicos provinciales y municipios.






Terminal Bimodal

Pasajeros que están de paso por Santa Cruz tuvieron que per­noctar en las calles debido a que la terminal Bimodal cerró sus puertas y suspendió las salidas de buses a otros departamentos.

“Una semana estamos aquí, ahora aquí afuera dormimos, no quie­ren abrir acá y yo quiero ir rápido a Sucre, mire cómo estamos toda la tarde nos asoleamos aquí”, la­mentó una pasajera identificada como María Heredia.

Entre los afectados hay padres y madres con hijos y adultos mayo­res que ya no cuentan con recur­sos económicos para sustentar su estadía en Santa Cruz.

Según Be­nito Condori, un comerciante cu­yo destino inicial es Cochabamba, algunas personas solidarias que viven cerca de la terminal ofrecen comida y acceso a baños públicos, sin embargo, no es suficiente.

Poca labor en cementerios

Estamos a un día de Todos Santos y a dos del Día de Difuntos, pero en los camposantos la actividad es escasa. Largas filas de albañiles esperan a los ocasionales clientes para ingresar a pintar mausoleos o tumbas, pero muy pocos son los que llegan, debido a los bloqueos.

Mario Pedriel es un albañil que este año solo ha hecho seis traba­jos previos a la celebración reli­giosa en el cementerio General.

“Por causa de los bloqueos la gen­te no llega a los cementerios

. Ape­nas he tenido trabajo para pintar o lavar lápidas y algún mausoleo. Por esta soledad, parecen cemen­terios de campo”, refirió.

La comuna no está restringien­do las tareas de remozado de las tumbas. “Por la emergencia solo atendemos los entierros, pues los permisos para pintar se los hace a mano, nada en computadora. En cada cementerio, el encargado hace lo mismo que en el General”, explicó la secretaria del Director de Cementerios, Ronald Romero.

En cuanto a los dolientes, Ve­rónica Rivero llegó al cementerio General desde el octavo anillo y avenida 2 de Agosto, haciendo el recorrido en tres tramos, según explicó. Apenas ingresó a la ne­crópolis comenzó a lavar la tumba de su abuelo.