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Por: Jessica Vega Muñoz

Una carrera por Bs 120 casi le cuesta la vida a Alejandro M. El taxista subió en su vehículo a una pareja, pero resultaron ser atracadores. Después de recorrer un trayecto, los pasajeros sometieron al chofer con un arma de fuego y se llevaron la vagoneta. El taxista fue abandonado en una zona alejada.

Así como este joven de 23 años, a diario hasta dos taxistas son asaltados en la capital cruceña, denunció el ejecutivo de la Federación Departamental de Radiomóviles y Taxis, Carlos Mamani.

Estos hechos en contra de los choferes del transporte público no solo terminan con la pérdida o daño de los vehículos, sino que hay personas heridas, mientras que otras pierden la vida.

Algunos asaltantes se hacen pasar por parejas, incluso utilizan niños para evitar sospechas a los taxistas de que son delincuentes. Sin embargo, al final de la carrera aparecen sus cómplices y se roban el vehículo.

El caso de Alejandro, que trabaja desde hace cinco años de taxista, ocurrió el 18 de mayo cuando hacía su última carrera del día. Relató que recogió a una mujer y a un hombre de nacionalidad colombiana, cerca de las 23:00. Las dos personas se ganaron su confianza luego de entablar una conversación, le pidieron cambiar de destino en tres oportunidades, haciéndoles creer que se encontrarían con la mamá de la mujer.

Los vehículos recuperados son trasladados a dependencias de Diprove

Alejandro estuvo cerca de una hora con los atracadores en su vehículo y acordó realizar el viaje por Bs 120. Al final del destino el hombre le colocó un arma blanca en el cuello y la mujer lo encañonó en la cabeza con un arma de fuego. “Supliqué para que no me maten y el hombre accedió porque le dije que tenía un hijo que me esperaba en casa. La mujer quería matarme a toda costa y, al final, me abandonaron en unos matorrales”, relató el hombre.

Este taxista quedó sin su auto, sin celular, sin dinero y abandonado en un barrio alejado por la zona norte de Santa Cruz. Al día siguiente otro chofer se enteró del robo y reconoció a los ladrones, los persiguió mientras alertaba a la Policía. “Nunca me había pasado esto, tengo miedo. Mi único medio de trabajo es mi auto y recién el viernes, después de 17 días logré recuperarlo”, dijo.

Sin embargo, esa suerte no la tuvo Rodolfo Loayza, otro taxista que acabó muerto en manos de delincuentes. Su cuerpo fue abandonado en una calle de Ciudad Satélite, en el municipio Warnes.

Reclamos

Mamani indica que en la ciudad hay más de 180 asociaciones de radiomóviles en todos los barrios, choferes que están en constante comunicación a través de grupos de WhatsApp y que están prestos para ayudar a sus colegas cuando son víctimas de los atracadores.

“Muchos casos no son denunciados ni a la Policía ni a la prensa, pero nosotros, como taxistas, sabemos que pasan estos robos todos los días. Necesitamos más seguridad”, dijo el ejecutivo.

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