Escucha esta nota aquí

Los vecinos del barrio Cofadena de Montero, donde la noche del miércoles se registraron enfrentamientos con el saldo de dos muertos y más de seis heridos, decidieron cerrar los pocos accesos al barrio con alambres de púas. EL DEBER hizo un recorrido por esta zona y constató que al menos tres casas fueron saqueadas y quemadas.

Los vecinos sienten miedo después de que decenas de simpatizantes del MAS y bloqueadores que denuncian un 'fraude electoral' hubieran ingresado con petardos y piedras hasta las calles de su barrio, ubicado en la zona oeste de la doble vía que conecta Montero con Guabirá. 

Desde este punto los manifestantes ingresaron al barrio donde saquearon herramientas, electrodomésticos y muebles.  Además, se pudo observar un grupo de personas que oraba en la calle por la pacificación en la zona.

El presidente de la OTB de Cofadena, Máximo Flores, explicó que estuvieron por días sin salir de su barrio porque solo está conectado al resto de Montero por un puente que permanecía bloqueado. “Nos bloquearon por tres días, estábamos como secuestrados más de 870 familias que trabajamos en el mercado y de mototaxistas”, manifestó.

Flores dijo que salieron ayer a la calle sin agredir a nadie y pidieron al Comité Cívico paso para ir a trabajar, pero desde el viernes los hostigaron por no acatar el paro. “Dos noches consecutivas intentaron meternos bala, nos lanzaron químicos. Ayer, nos atacaron de día, nos acusaron de no acatar el paro cívico. Los niños huyeron al monte ¡Dónde están nuestras autoridades, donde está la justicia!”, lamentó entre lágrimas.

El dirigente también dijo que pese al llamado de auxilio a la Policía, no lograron pasar el bloqueo en el ingreso al barrio. Después, los efectivos policiales lograron gasificar a los bloqueadores.

Una brigada del centro de salud Juana Azurduy llegó hasta el barrio para atender a los heridos tras los enfrentamientos. “Hoy en la mañana atendimos a cuatro pacientes con heridas por arma de fuego. Pudimos hacer la extracción de dos balines, pero hubo dos pacientes con complicaciones que fueron referidos hasta otro centro hospitalario”, explicó el médico Gustavo Pérez.

En este barrio al menos tres casas fueron saqueadas y quemadas. Las familias que habitaban esos domicilios tuvieron que refugiarse en otros lugares. En una de las casas, el humo todavía desprende de los muebles y ropas quemadas. En las otras dos viviendas los vidrios de las ventanas fueron totalmente destruidas y existen daños en las paredes y techos.

Piden trabajar

Los comerciantes de la avenida Barrientos, en inmediaciones del primer anillo de la zona este de Montero, cerraron sus comercios y salieron a las calles para pedir que los dejen trabajar. La gremialista Felicia Mita Zárate manifestó que no pertenecen a uno u otro bando y que viven de su trabajo diario. “Somos ciudadanos trabajadores. Una semana no he vendido. Aquí los compañeros piden trabajar para llevar el pan a sus hogares”, expresó.

Los principales mercados de Montero no atendieron hoy, porque existe temor de que los enfrentamientos de ayer se vuelvan a repetir. La sucursal de Hipermaxi en este municipio ayer fue saqueado y hoy estuvo cerrado bajo custodia policial. 

Similar panorama se vive en el mercado Germán Moreno, donde también existen dos patrullas de la Policía. El mercado Villa Verde también estuvo cerrado, solo algunos comerciantes de carnes y verduras abrieron.

Santos Montes Fermín, dirigente gremial de la Asociación 15 de Noviembre y vecino de Cofadena, lamentó la situación que atraviesa Montero y responsabilizó al Comité Cívico por los destrozos que se puedan generar. “Somos pacifistas, queremos trabajar. Queremos vivir felices, no queremos confrontarnos. No vivimos de la política”, dijo.