La sesión de la Asamblea Legislativa Departamental (ALD) de Santa Cruz, convocada para las 14:30 de ayer no logró instalarse en medio de una creciente tensión entre la directiva y un numeroso grupo de ciudadanos que se apostó en el ingreso al hemiciclo. El encuentro tenía como objetivo tratar un proyecto de ley que pretendía modificar la Ley Departamental 289, referida a la organización del órgano legislativo, en un intento que fue interpretado como una maniobra para quitar a la alianza Libre el control de la directiva.
Minutos antes de la hora fijada el ambiente se tornó “denso”. Abucheos, gritos de “traidores”, “ya se van” y “dejen trabajar a los nuevos” marcaron la previa. La situación escaló cuando, ante la imposibilidad de ingresar, los ciudadanos empujaron las puertas del hemiciclo y forzaron su entrada, pese a la presencia policial que intentó contenerlos.
Ya en el interior y antes de poder instalar formalmente la sesión, el presidente de la ALD, Óscar Feeney (Creemos), advirtió que el reglamento no permite la intervención del público y anticipó que se retiraría a quienes obstaculicen el desarrollo del acto. La advertencia no apaciguó los ánimos y, por el contrario, los exaltó.
La asambleísta y vicegobernadora electa, Paola Aguirre, explicó que la presencia de los asistentes respondía a una convocatoria espontánea motivada por el rechazo al proyecto de ley. Asimismo, cuestionó la pertinencia de abordar la norma en la recta final de la gestión.
Poco después, Feeney anunció la suspensión momentánea ante la “falta de condiciones” y otorgó un plazo para que el público se retire, argumentando además que algunos asambleístas no habían podido ingresar al hemiciclo.
Lejos de disminuir, los gritos se intensificaron con consignas como “respeten el voto del pueblo”. En ese escenario, Aguirre advirtió sobre la falta de quórum y cuestionó cualquier intento de forzar la instalación de la sesión. Acto seguido, los miembros de la directiva presentes en la testera abandonaron el lugar, dejando sin efecto la convocatoria.
Desenlace
Tras la suspensión, Paola Aguirre agradeció la movilización ciudadana y reiteró que Libre se mantendrá en alerta durante la última semana de funciones de la actual ALD, para defender la legalidad y la voluntad popular expresada en las urnas.
Por su parte, Feeney defendió el tratamiento del proyecto, señalando que responde a una solicitud de la bancada indígena y que su curso debe seguir el procedimiento regular en comisión antes de retornar al pleno para su eventual aprobación o rechazo.
El proyecto en cuestión propone modificar el artículo 22 de la Ley 289. Mientras la redacción vigente asigna la directiva a la fuerza más votada, el nuevo texto plantea que estos cargos correspondan al bloque mayoritario que se conforme dentro de la Asamblea, abriendo la posibilidad de alianzas entre bancadas.
La polémica también generó reacciones externas. El Comité pro Santa Cruz emitió un comunicado en el que calificó el intento como un “atentado contra la voluntad popular” y advirtió sobre “el riesgo de alterar las reglas del juego” a pocos días del cambio de mando. Feeney anunció que la sesión será reprogramada para el sábado.