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Con la Biblia en la mano y entre sollozos, el encargado de la torre de control del aeropuerto de Guayaramerín, Clemente Martínez Cuéllar (63), reveló ante el juez cautelar Manuel Baptista, los fiscales antinarcóticos, los abogados defensores y los policías, ayer en su audiencia, que el 28 de enero dio alerta a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y a las autoridades nacionales de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (Aasana), cuando el ‘narcojet’ iniciaba su vuelo desde esa terminal aérea.

La revelación, que dejó sorprendidos a todos, fue casi al mediodía de ayer en plena audiencia cautelar. Al finalizar, el juzgador ordenó la detención preventiva en la cárcel de Palmasola de Martínez Cuéllar, además de Peter Ayub Nasser Winder y de Antonio Araujo Languidey. Los tres fueron imputados por los delitos de tráfico de sustancias controladas y confabulación por los fiscales Saúl Rosales y Gustavo Ríos.

Martinez y Ayub son funcionarios de Aasana; este último era el encargado de Meteorología, mientras que el primero era el encargado de atender la torre de control. Araujo Languidey era empleado de YPFB Residual, responsable del abastecimiento de combustible a las aeronaves.

“Soy funcionario de Aasana desde hace 35 años. He trabajado en diversos aeropuertos de todo el país. Creo en Dios, señor juez, y ese día aterrizó el avión y cuando decolaba, yo presentí algo sospechoso y de inmediato di una alerta a la DGAC y a Aasana. Yo no cargué la droga. No tengo potestad de nada, ni de otorgar permisos de vuelo, solo soy un simple funcionario que cumplo con las órdenes”, dijo al afirmar que no cometió ningún delito.

Mientras hablaba, en la parte final de la audiencia, un abogado entregó al juez y exhibió la certificación física de la alerta registrada, como prueba de veracidad de la versión de Martínez.

Los otros imputados también hicieron uso de la palabra y negaron la comisión de los delitos en su contra.

Los fiscales expusieron que dentro de las investigacioens realizadas junto a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) se evidenció que los tres imputados cumplían tareas determinadas en la acción. Además, fundamentaron ante el juez que existen suficientes elementos de prueba, indicios certeros de que la tonelada de cocaína fue cargada al ‘narcojet’ en las primeras horas del 28 de enero.

Presentaron pruebas testificales al juzgador que fue observada una camioneta en plena pista y luego un cisterna abasteciendo de combustible a la nave que tenía como destino final México, país en el que fueron detenidos dos pilotos bolivianos.

Todo sucedió entre las 5:30 y las 6:30 del 28 de enero, aseguraron los fiscales de sustancias controladas, a tiempo de pedir la detención preventiva de los imputados.

Los tres sindicados fueron detenidos en el aeropuerto de Guayaramerín, donde se realizó un operativo para incautar tres avionetas, documentación y otros elementos probatorios. Para la Felcn, la camioneta que fue vista en la pista fue utilizada para transportar los mil kilos de cocaína de alta pureza y embarcarla en la nave.

Luego de las pesquisas realizadas en Guayaramerín, la fuerza antidroga pudo detectar que el ‘narcojet’ entró a Bolivia violando todas las normas y sin que nadie le hiciera control alguno. De la misma manera salió del territorio nacional cargado con la tonelada de cocaína, sin ser objeto de control pese a la alerta del responsable de la torre de control.

La DGAC no dio respuesta

EL DEBER se comunicó con el Departamento de Comunicación de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) para conocer su versión en torno a la alerta que dijo haber hecho el encargado de la torre de control.

Sin embargo, no respondieron. El responsable de la torre de control, en su testimonio ante el juez, aseguró que tras sospechar algo raro en el vuelo del ‘narcojet’, emitió una comunicación inmediata a las autoridades nacionales de la DGAC y Aasana.

El ‘Capitán’ prófugo

El ministro de Gobierno Arturo Murillo, en rueda de prensa, confirmó que en este caso se pudo evidenciar que el director de la DGAC de Beni, Arnaldo Pinto Roca, más conocido como ‘Capitán’, tuvo participación en el hecho.

Murillo dijo que esta persona está prófuga de la justicia y señaló que está en Brasil. Además, dejó en claro que él sería uno de los cabecillas que autorizó que el ‘narcojet’ ingrese sin ningún control hasta Guayaramerín y levante vuelo con rumbo a México.

La autoridad de Gobierno manifestó que en este caso hay varias personas involucradas y que la Felcn y la Fiscalía llevan adelante una investigación responsable.

Cuando los periodistas le consultaron si el caso del ‘narcojet’, tiene alguna vinculación con Dora Vallejos Vallejos, detenida en Palmasola, aseguró que hay una investigación en curso pero nada se puede asegurar, ni tampoco descartar.

Enfermo en Brasil

Las últimas investigaciones que siguen los agentes antinarcóticos y los fiscales que llevan adelante el caso, dan cuenta de que Arnaldo Pinto Roca, conocido como ‘Capitán’, fugó a Brasil y se encontraría en un hospital de ese país aquejado por una grave enfermedad renal. Luego de que la Felcn indentificara al Capitán como uno de los principales responsables del ingreso del ‘narcojet’, se tomaron contactos con sus pares de Brasil. La Policía Federal ya accionó tareas a fin de capturar al hombre por cargos de narcotráfico.

Tráfico de avionetas

Después del operativo, considerado de alto riesgo por agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico en Guayaramerín, se elaboraron informes que revelan un fluido y sospechoso tráfico de avionetas, sin ningún control en Beni.

Los informes señalan que funcionarios de bajo rango de la DGAC y de Aasana que temen por su vida, testificaron que los controles son nulos y que las naves salen y entran dirigidas por redes mafiosas.

Las pesquisas también buscan conocer más detalles de estas irregularidades.