Escucha esta nota aquí

Richy Hurtado es el encargado del domo de cuidados intensivos (UTI) Covid-19 en el Hospital Japonés. Ha trabajado con los pacientes más graves desde la primera ola, y en zonas de alta carga viral. Sin embargo, hasta la fecha, no han sido víctimas del virus.

"En lo que llamamos área roja yo uso siempre barbijo N95 o máscaras con filtro, tengo alcohol todo el tiempo, evito acercarme a las personas y uso protector facial para evitar tocarme inconscientemente la cara", comparte Richy.

Mauricio Martínez es el responsable del domo Covid-19 de la Caja Nacional de Salud (CNS). A pesar de que se mantiene saludable, es uno de los más preocupados por la situación del sector médico y los contagios. "El 36% de las camas de la terapia en este momento son ocupadas por personal de salud, son 11 personas, cuatro de ellas intubadas", lamentó.

Mauricio dice que aún está sano y en la lucha, pero que cada día todo se pone más feo. Se cuida siguiendo medidas extremas de bioseguridad, que van desde el uso del barbijo, alcohol, el distanciamiento social, buena alimentación
y evitar sentimientos de miedo y angustia
.

Andrés Martínez es el responsable de la UTI Covid-19 en el Hospital San Juan de Dios, y ha tenido cuidados tan extremos que sigue sano. Incluso su esposa es enfermera, y ambos permanecen libres del coronavirus hasta la fecha.

"He tratado de seguir las medidas de bioseguridad, en lo personal uso más bata que mameluco y he preferido el barbijo N95 a las máscaras. En casa tenemos un ritual a la hora del baño, para después abrazar a los nenes y a mi esposa. Por supuesto, siempre nos hemos encomendado a Dios", dice Andrés.

Con la baja temporal del médico a cargo de la UTI de la clínica Foianini, debido a la edad, Juan Pablo Mérida está a cargo de la terapia Covid-19 de este establecimiento. Junto con Mauricio Martínez, quien también trabaja en la CNS, son los únicos de ese sector que permanecen sanos ante el embate del coronavirus.

Carlos Alberto Hurtado, gerente de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud (Sedes), además de moverse por buena parte de las zonas Covid-19 debido a la naturaleza de su trabajo, también ha atendido, de forma gratuita y a domicilio, a 627 personas en lo que va de la pandemia.

Hurtado perdió a su padre, el reconocido epidemiólogo Roberto Torrez, debido al coronavirus, pero se ha mantenido sano con los cuidados necesarios. Entre sus últimos pacientes estuvo un grupo familiar de nueve personas. Dice que se contagiaron porque el niño de la casa salía a la vereda a jugar con una pequeña vecina.

Igual que la mayoría, se cuida con el barbijo N95, dice que es el más seguro de todos.   

Foto: Carlos Alberto Hurtado, jefe de Epidemiología del Sedes

Comentarios