Escucha esta nota aquí

Luego de más de tres semanas, desde que los micros volvieron a circular en la ciudad, la demanda de seguro de vida por parte de algunos sindicatos continúa. El dirigente del trasporte urbano, Aldo Terrazas, tiene una propuesta alternativa.

Al chofer que trabaja se lo asegura. Nosotros estamos dando seguros Covid-19 y los vamos a seguir cubriendo, de acuerdo con nuestras posibilidades porque prácticamente, hemos tocado fondo y pretender un seguro de vida no condice con la realidad de nuestra economía”, afirmó.

Marcelo Mamani Hinojosa, del sindicato Nueva Esperanza, manifestó que los empleadores deben darles un seguro de salud integral, seguro de vida, salario fijo de Bs 3.500 y estabilidad laboral. "Estamos predispuestos a escuchar lo que nos quieran ofrecer los dueños de las líneas, si nos dan un seguro integral sería bueno", expresó Mamani. 

Terrazas se reunió con los dirigentes del Sindicato 1 de mayo y con los de Nueva Esperanza y propuso que, en la medida que vayan incorporándose a sus fuentes laborales, pueden tener un seguro Covid-19.

Estamos llevando entre 150 y 200 pasajeros diarios. Y con los micros a diésel no cubrimos el costo operativo, sí en el de gas, pero los gastos no generan ganancias, algunos choferes trabajan dos o tres días nada más. Ante esos hechos, un conductor que trabaja no tiene problemas con el tema del seguro, porque hay 3.000 que trabajan y 40 que protestan”, añadió Terrazas.

El dirigente comentó que, debido a varios reclamos de choferes, que consideran que no es justo que solo puedan llevar 12 pasajeros, insistirán con la propuesta a la Alcaldía para que se les permita llevar 18 pasajeros.

“Con la cantidad que tenemos no da, eso es muy poco en el día normal. Un micro, para que arranque, necesita Bs 160. Eso significa echarle diésel comprar la tarjeta de operación para el control, comprar el alcohol, el barbijo. Esos Bs 160 hay que tenerlos antes de que cobre el primer pasaje. El chofer tiene que hacer los Bs 160 y tiene que quedarle para él  y para el dueño. Y, si el maneja de 150 a 200 pasajeros diarios, retorna con Bs 300; menos Bs 160, le quedan Bs 140, que son Bs 70 para el chofer y Bs 70 para el dueño. Si se pincha una llanta el auxilio cuesta Bs 50. No le queda prácticamente nada”, explicó Terrazas.

Considera que en la Alcaldía no están sabiendo valorar esta situación y afirma que los choferes no pueden continuar  llevando solo 12 pasajeros.

Esperamos que un nuevo decreto municipal nos favorezca en ese sentido. Lo correcto sería que salgan 5.000 micros a trabajar. Antes trabajaban 7.000. Ahora no están saliendo ni 3.000. Y de lunes a viernes solo salen los micros de gas. Los de diésel salen un día por medio”, agregó.  

Por su parte, Percy Rojas, presidente de las líneas de micros 17-18 indicó que, debido a la situación actual, no pueden cubrir ni siquiera los costos de operación, pero están dispuestos a sacrificar algunos beneficios con tal de poder seguir trabajando con seguridad y cuidando la salud.

Hay que ponerle el hombro a la situación, porque la ciudadanía necesita salir a trabajar. Lo más elemental es la cuestión de la alimentación. Estamos trabajando con el 60% de buses, lo que significa que estamos cumpliendo con las normas”, comentó Rojas.