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Con la flexibilización de la cuarentena sanitaria por el coronavirus, puesta en vigor por el Gobierno nacional desde el pasado 1 de junio, la cual permite la circulación con límite de horario de peatones y vehículos, el transporte de servicio público presiona a las autoridades municipales para volver a operar, al punto que amenazan con romper el confinamiento si el pedido no es escuchado.

En el Gobierno municipal informaron que el retorno del servicio público a las calles cruceñas está sujeto al comportamiento de la pandemia en nuestra ciudad y al cumplimiento estricto de un protocolo de bioseguridad por parte de los transportistas y usuarios, lo cual debe ser consensuado entre las partes involucradas.

El protocolo no ha sido puesto a punto por el municipio, pese a que los transportistas lo esperaban el viernes pasado, y la curva del coronavirus en Santa Cruz sigue en ascenso rondando los 8.000 casos positivos, lo que mantiene en alto riesgo la región. Por lo tanto, la fecha de retorno de micros, trufis, taxis, minibuses y mototaxis sigue en veremos.

Micros con 16 pasajeros

El Gobierno Municipal debía entregar el viernes un protocolo base a los transportistas, para que lo analicen y hagan llegar sus observaciones, antes de dar luz verde al retorno del servicio público a las calles, pero no lo había hecho hasta el lunes.

“Haremos conocer nuestras posibilidades, que el protocolo sea algo alcanzable. Nosotros hemos ofrecido proteger al conductor con barbijo, proporcionarle alcohol líquido o en gel para los pasajeros y que no se recoja al usuario que no tenga barbijo. Asimismo, desinfectar el micro y medir la temperatura a los conductores al final de cada vuelta”, declaró Aldo Terrazas, máximo dirigente del transporte público urbano.

Un microbús necesita de Bs 240 como costo operativo para iniciar el día de trabajo: Bs 160 para el diésel (menos Bs 80 si el vehículo es a gas), Bs 30 el alcohol y barbijo para el conductor, según el dirigente.

Se conoció entre las exigencias del municipio, que el chofer tiene la obligación de exigir al pasajero que use barbijo como medida de protección dentro del micro. Asimismo, como mecanismo de distanciamiento interno en el vehículo, las autoridades exigen que se permita llevar entre 8 y 10 pasajeros en los micros y tres en los trufis y taxis.

“El conductor no puede estar controlando al pasajero si tiene o no barbijo. Eso lo tiene que hacer otra instancia. En cuanto al servicio, creemos que los micros deben llevar pasajeros en asientos completos, porque los micros tienen ventilación, no es igual que los trufis, que son cerrados”, manifestó Terrazas y admitió que se tendrá que negociar el número de motorizados que saldrá a trabajar, pues comprende que no pueden salir todas las unidades, porque el flujo de usuarios será menor a raíz de las restricciones de circulación y tampoco hay clases.

Terrazas señaló que el traslado de trabajadores de empresas que han contratado micros del gremio sindicalizado, les ha dado la pauta de que pueden acarrear, al menos, 16 pasajeros con las medidas de protección correspondientes.

“En este momento, hay más de 1.000 micros transportando trabajadores de empresas, que nos han contratado para reactivar sus economías y hemos estado dando ese servicio con esa cantidad de pasajeros. Queremos ese mismo mecanismo de trabajo”, sostuvo Terrazas.

Piden alimentos al municipio para soportar la cuarentena

Johnny Valdivia, ejecutivo de la Asociación de Transporte Libre (ATL), dijo que su sector esperará máximo hasta este viernes la respuesta de las autoridades locales, caso contrario, perforarán el aislamiento.

“Vamos a aguantar una semana. Si no tenemos algo concreto este viernes, el lunes rompemos la cuarentena, es una decisión de las bases del transporte libre”, dijo Valdivia, quien indicó que inicialmente habían considerado solicitar a la Alcaldía la dotación de víveres para sus conductores para seguir acatando la cuarentena, tomando en cuenta el crecimiento exponencial del coronavirus.

“Necesitamos víveres para nuestros conductores y asociados. Estamos hablando de los 80.000 a escala departamental”, manifestó Valdivia.

El sector de mototaxis y toritos que prestan servicios en las zonas más populosas de la urbe cruceña, como la Pampa de la Isla, la Villa Primero de Mayo, el Plan Tres Mil, Los Lotes, el km 6 y otros lugares, también presiona junto a los sindicalizados, a los transportistas libres y a las cooperativas para volver a trabajar cuanto antes.

Así lo dijo Juanito Pérez Durán, presidente de la Federación Santa Cruz de la Sierra y presidente de la Asociación de Mototaxis 1º de Mayo Sur, quien dijo estar molesto con la Alcaldía por la demora en la entrega del protocolo oficial de seguridad.

“Hemos sido el gremio más golpeado, ni la Gobernación ni la Alcaldía se preocuparon en darnos bolsas de alimentos; estamos afligidos porque hay deudas que pagar de las motos, de los alquileres de nuestras viviendas y de la comida”, expresó Pérez.

El dirigente reveló que son unos 40.000 motoqueros los que trabajan en las zonas suburbanas de la ciudad. Aseguró que casi todos los asociados tienen listo su kit de trabajo para minimizar el contagio de coronavirus. Cada mototaxista utilizará un traje protector y barbijo; además, llevará dos litros de alcohol para desinfectar la moto en las paradas y al pasajero, que no será alzado si no porta barbijo.

“Se ha invertido un presupuesto de Bs 300 para cada mototaxista”, dijo Juanito Pérez y aseguró que no se incrementará el precio del pasaje en consideración de los vecinos que también pasan por una mala situación económica. Las carreras tienen precios de Bs 2, 3 y 4, dependiendo de la distancia.


Federico Ortiz, presidente del Sindicato de Choferes 1º de Mayo, envió carta a Rolando Ribera, secretario de Movilidad Urbana y responsable del Comité de Operaciones de Emergencias Municipal, para que autorice el retorno del servicio de transporte público, una vez se entre a una cuarentena dinámica, cumpliendo con todos los protocolos de bioseguridad.

Hizo resaltar que el transporte clandestino de taxis, trufis, motos, toritos, camionetas y vehículos con propulsión a sangre, están trabajando de forma normal, sin ninguna medida de bioseguridad.

Regreso gradual a la actividad

Consultado al respecto, Rolando Ribera, explicó que el objetivo es evitar que el transporte público sea un punto de transmisión del virus y por esa razón se han planteado y ejecutado una serie de acciones.

Sin profundizar, Ribera señaló que se apeló a experiencia de otros países; se están compatibilizando protocolos de bioseguridad con los diferentes sectores y otros niveles de gobierno; y se promueve el uso de modos de transporte alternativos como la caminata y la bicicleta, esta última con un amplio programa de ciclo vías temporales en la ciudad.

La autoridad no dio fecha para el retorno a las operaciones del transporte, hecho que está sujeto a la evolución de la enfermedad y sus niveles de riesgo, lo cual debe ser valorado frecuentemente por las autoridades de salud.

“Mientras las condiciones de riesgo sean altas, no se puede considerar la vuelta del transporte público de pasajeros”, expuso Ribera y añadió que, como condición ineludible, los conductores deben aplicar eficientemente el protocolo y para ello se los capacitará a todos. Además, se realizarán controles al parque automotor, previo a la autorización del reinicio de operaciones ajustados a la nueva normalidad.