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Desde marzo hasta principios de octubre, la policía de seguridad de la cárcel de Palmasola intervino en al menos 15 oportunidades, tras el descubrimiento de droga al raleo que estaba siendo introducida por algunas visitas de los presos recluidos en el penal.

En los registros emitidos por los agentes de seguridad de Palmasola, figuran el descubrimiento de bolsitas y sobrecitos con cocaína de alta pureza, así como marihuana y tabletas de venta restringida controladas por la Ley 1008.

Los narcotraficantes y las personas que trabajan para ellos, se dan modos e ingenian formas cada vez más ‘creativas’ para ingresar el alcaloide al penal.

Las sustancias controladas se tratan de introducir en encomiendas y bolsos con verduras. Los traficantes han tratado de camuflar los ovoides de droga en papas, zanahorias, pimentones y otro tipo de alimentos.

También lo han intentado hacer en maderas o en muebles fabricados con diferentes materiales, la duda de los policías siempre es el mejor filtro en los ingresos al reclusorio.

También se hace notar que en dos casos la droga se descubrió en partes íntimas de dos mujeres, que trataban de ingresar el alcaloide para sus parejas que están presos por diferentes delitos y fueron descubiertas en el control de los ingresos.

Los informes policiales dan cuenta que son las mujeres las que casi siempre son sorprendidas con el alcaloide.

En uno de los casos también se registra que la droga fue incautada ya en el denominado régimen abierto o PC-4, el más poblado con casi 4.000 internos. La cocaína estaba camuflada en una caja de fósforos. En este caso el involucrado resultó ser un recluso.

La mayoría de los casos fueron descubiertos en la puerta principal de ingreso, durante las requisas del personal de seguridad. También se menciona que al menos en tres ocasiones se descubrió droga arrojada por los internos en los sectores de las torretas 6 y 7 del recinto carcelario, pero esta práctica ya no es habitual.

El director departamental de Régimen Penitenciario, Marcos Dongo, dijo que los controles son intensos, aunque reconoció que algunos internos se dieron modos para ingresar droga, pero fueron sorprendidos luego.

La autoridad relevó el trabajo de rehabilitación que se realiza en el pabellón B de Chonchocorito, donde están recluidas solo personas adictas a las drogas.



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