Después de tres días suspendido en los cables de alta tensión del puente del Urubó, un perezoso fue rescatado sano y salvo por el equipo de Biodiversidad de la Gobernación de Santa Cruz, con el apoyo de la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE). El animal fue nombrado Ulises, en alusión a la odisea que vivió.
El rescate fue posible gracias a la denuncia de vecinos del Urubó Village y la presión de organizaciones ambientales como Alas Chiquitanas, que activaron una cadena de alertas a través de redes sociales. “El llamado ciudadano fue clave para que se actúe a tiempo”, destacó la organización.
Ulises fue evaluado por veterinarios tras el rescate. No tenía lesiones y fue liberado en una zona segura, lejos de instalaciones eléctricas.
“Gracias a la rápida intervención de la CRE y al equipo técnico veterinario, se logró un rescate exitoso. El animal ya se encuentra a salvo”, informó la Gobernación en sus redes.
} data-plugin-id="facebook">El caso reactivó el debate sobre la necesidad de tomar medidas preventivas para evitar que otros animales silvestres sufran situaciones similares. Ambientalistas propusieron crear un equipo técnico que analice soluciones para proteger la fauna de riesgos en infraestructuras eléctricas.
Las leyes N.º 1333 de Medio Ambiente y N.º 938 de Protección a la Fauna Silvestre obligan al Estado, a las instituciones y a la ciudadanía a proteger a los animales nativos. En este caso, la colaboración entre vecinos, activistas y autoridades mostró que esa responsabilidad es compartida.
“Ulises vuelve a la naturaleza, y con él, nos deja una gran lección: cuando actuamos juntos, protegemos la vida”, expresó Daniela Justiniano, líder de Alas Chiquitanas.