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Un joven de 18 años, que se vio involucrado en el robo de dos garrafas de gas y de un teléfono celular, fue capturado y llevado a una audiencia cautelar. Reconoció el delito cometido y se sometió a procedimiento abreviado, en el que logró el perdón judicial y salvarse de ir a la cárcel.

El informe presentado por el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), del Plan Tres Mil, capitán Alfonso Montes, señala que el robo se registró en un domicilio del barrio El Paraíso. El muchacho descuidó al propietario para ingresar y llevarse las dos garrafas y un teléfono celular. 

Los afectados acudieron a la Policía para denunciar, los agentes verificaron que los objetos habían sido vendidos en un comercio de la misma zona. Luego el joven fue detenido, reconoció ser el autor del hecho delictivo y aseguró que estaba arrepentido.

La Felcc y la Fiscalía recuperaron las dos garrafas y el teléfono celular y lo devolvieron al afectado. Por esa razón, la víctima del robo presentó un desistimiento de la denuncia en favor del joven.

La fiscal encargada de las investigaciones, Marioly Tórrez, presentó el caso a conocimiento de un juez cautelar, pero ante el reconocimiento y la voluntad expresada por el imputado de someterse a un procedimiento abreviado en la misma audiencia fue sentenciado a dos años de cárcel. 

Por razones de la norma, cuando la condena es de dos años, el imputado consigue de manera automática el perdón judicial, el cual le fue concedido. Con ese acto jurídico legal el joven se libró de ir a la cárcel de Palmasola.

Montes manifestó que tras investigaciones y verificados los archivos policiales, el muchacho no registra ningún antecedente delictivo, era la primera vez que se involucraba en un hecho penal. 

El jefe policial  consideró que se trata de un caso que ojalá sirva para que el joven pueda cambiar y caminar por el camino correcto en la vida.

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