Una menor de 13 años que llevaba desaparecida varios días fue rescatada de una licorería. En su declaración a las autoridades reveló que se salió de su casa, en la que vivía con su madre, porque quería trabajar por su propia cuenta y pasó por al menos ocho licorerías y rockolas, pero nunca cayó en el mundo de la prostitución.
Su relato, que asombró a los representantes de la Policía, Fiscalía y la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, fue registrado en el informe psicológico que se le hizo a la menor de edad, tras haberla encontrado en esta licorería, ubicada en el kilómetro seis de la doble vía a La Guardia, donde permanecía trabajando desde hace más de dos semanas.
El caso de la menor de edad empezó a ser conocido luego de que su madre denunciara su desaparición, el 12 de este mes, ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc). Ese día, la menor había salido de su casa, ubicada en el barrio La Fuente, jurisdicción de La Guardia, vistiendo una blusa de color amarillo, short jeans y de sandalias.
Tras conocer la denuncia, personal de la división de Trata y Tráfico de Personas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) se movilizó por diversos puntos de la capital cruceña en procura de encontrarla.
La búsqueda fue intensa hasta que la noche del jueves, los policías lograron detectarla en la mencionada licorería que se encuentra en la ruta que conecta Santa Cruz de la Sierra con el municipio de La Guardia. La joven se encontraba trabajando cuando fue hallada.
El operativo de rescate de la menor no solo contó con la presencia de agentes de la Felcc y la División de Trata y Tráfico de Personas, sino del director de la Felcc, coronel Gustavo Astilla, el fiscal asignado, Daniel Lobo, y representantes de la Defensoría de la Niñez.
El informe indicó que la menor fue rescatada sana y salva. Por otro lado, dentro de las investigaciones fue aprehendida la propietaria de la licorería, además la Fiscalía y la Defensoría iniciaron acciones dirigidas a esclarecer el caso, pero sobre todo para velar la integridad de la niña.
Mala conducta
La madre de la menor fue convocada a declarar e indicó que su hija tiene problemas de conducta desde sus 11 años. En su casa mostró rebeldía con su madre y su padrastro, por lo tanto, no se sujetaba a las normas del hogar. En una oportunidad ya se había salido y apareció viviendo en otro inmueble, en ese entonces estaba enamorada de otro menor de su misma edad.
Tras la recuperación de su hija, la mamá expresó su voluntad de que ingrese a un hogar o internado para corregir su conducta y evitar hechos que pueden poner en peligro su integridad. En las investigaciones se verificó que la mamá ya tenía conocimiento de que la niña se encontraba trabajando en la licorería, pero buscaba que las autoridades la ayuden para que sea llevada a un internado a fin de que pueda corregirse.
Mintió sobre su edad
Tras la aprehensión de la dueña de la licorería por haber permitido que una menor de 13 años trabaje en su negocio, la mujer prestó su declaración ante el fiscal Daniel Lobo. En la misma, esta propietaria reveló que la menor le mintió pues llegó en busca de un empleo y le dijo que tenía 17 años. “Fue contratada en la licorería, pero más que todo lo hicimos para ayudarla. Le estábamos pagando Bs 70 el día, además le dábamos para su comida y pasaje todos los días”, dijo.
El Ministerio Público presentó la imputación contra la mujer y pidió detención domiciliaria con derecho al trabajo por considerar que, si bien incurrió en delito al contratar a una adolescente, también se pudo evidenciar que lo hizo para ayudarla en el momento y que la menor no presentó ningún daño físico.
La adolescente fue entrevistada por peritos psicólogos de la Defensoría de la Niñez que completaron un informe social psicológico de su historia de vida. Ella aseguró que pasó trabajando en rockolas y licorerías pero que su vida no estuvo en peligro pese a que algunos borrachos querían conquistarla, pero ella no dio lugar en ningún momento.
“Ahora tengo un novio de 16 años que conocí en mi trabajo en la licorería”, dijo la adolescente que ahora está bajo el cuidado de la Defensoría de la Niñez hasta que las investigaciones avancen.
La Fiscalía lanzó recomendaciones para que los padres de familia lleven controles sobre sus hijos y que en los hogares no se presenten actos de violencia física o daño psicológico.
El fiscal Lobo aseguró que las investigaciones continuarán porque este caso se presenta muy complicado y hay que dejarlo esclarecido.