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El casco viejo de la capital cruceña posee casonas y edificios antiguos; sin embargo, estos no se lucen por miles de cables que no solo afean la zona, sino que causa contaminación visual.

Solo en la esquina de las calles Sucre y Chuquisaca hay una maraña de cables que cruza de un lado a otro, tapando la visibilidad de una parte de la fachada del Concejo Municipal. A unos metros de distancia, sobre la calle Sucre, hay un poste que tiene cuatro cables delgados que cuelgan con sus extremos expuestos. Uno está enrollado y atado.

En el otro extremo, pasando la plaza 24 de Septiembre, la situación se repite. En la calle 21 de Mayo esquina Ayacucho, desde el primer piso de un edificio, se intenta ver el piso, pero el paisaje es cortado por una telaraña de cables.

Roberto Morales, un vecino que salía de una heladería, indicó que esto además de dar mala imagen, es un riesgo para el ciudadano, pues puede ocasionar accidentes.

Cada poste sostiene un sinnúmero de cables

En opinión de especialistas consultados por EL DEBER, la mayor parte del cableado pertenece a empresas de telefonía, de televisión por cable e internet, y están sin uso. El extitular de la extinta Dirección municipal de Centro y Patrimonio Histórico, Jery Dino Méndez, indicó que el 70% del cableado en los postes del casco viejo ya no tiene uso, pero permanecen colgados generando una pésima imagen.

Álvaro Castillo, de la Unidad Urbana de Bomberos y Rescate, explicó que el desuso se debe a que las empresas mejoran sus cableados o a que ya no distribuyen el servicio en la zona.

Agregó que las empresas suelen justificar con dos motivos el dejar los cables extendidos: uno es que retirarlos es un gasto pues el material no puede ser reutilizado, y otro, que son elementos que no tienen el suficiente voltaje para poner en riesgo la vida de las personas; sin embargo, Castillo cree que estos cables sí son peligrosos porque son dejados sin supervisión y pueden tener contacto con cables de distribución eléctrica.

Desde la Cooperativa Rural de Electrificaciones (CRE) indicaron que el tendido eléctrico cumple parámetros de seguridad internacional por lo que, al margen de casos de emergencia, usualmente por vientos, no hay cables de este servicio expuesto y sin uso.

En la calle Junín el cableado está cubierto por una planta enredadera que sale de una vivienda. Al respecto, Castillo explicó que esta es una situación de riesgo porque si hay un conducto expuesto puede haber un corto circuito.

José Montero, un vecino que pasaba por la avenida Cañoto, opinó que es necesario que exista un mecanismo de regulación para que el cableado sea instalado con cierto orden. “Hay postes que tienen cables chipados. Parecen como nidos de pájaros, no es nada estético”, manifestó.

Cableado subterráneo En los alrededores de la plaza 24 de Septiembre y la Manzana Uno el panorama es completamente distinto. Casi se podría decir que no hay cables, solo se observa uno que atraviesa la calle 24 de Septiembre y llega a la fachada de la catedral.

En toda esta zona, hace años, la Alcaldía, en coordinación con la CRE, Cotas y otras empresas de telecomunicaciones implementaron un plan piloto para el cableado subterráneo.

Desde el área de comunicación de Cotas informaron de que extender este trabajo es complicado, porque se debe tener permiso para hacer trabajos en los diferentes domicilios y también porque demanda una gran inversión no solo en obras civiles, sino también en materiales y mano de obra. “Es necesario que el gobierno municipal dicte normas técnicas para que todos los operadores de telecomunicaciones que tienen cables aéreos en el casco viejo de la ciudad puedan contar con una estructura común de canalización, como sucede en otros países. De esta forma se optimiza la inversión y se puede acceder a cada vivienda”, explica parte de la respuesta escrita que brindaron desde Cotas. Similar posición la tiene CRE.

Jery Dino Méndez dijo que, si la Alcaldía asumiera como política colocar todo el cableado subterráneo, al menos en el centro de la ciudad, se podría mejorar la imagen urbana. Recordó que este trabajo ya se hizo en la plaza, lo que es una prueba que sí se puede.

Para este cambio, plantea que se habilite un canal único debajo de las aceras con inversión mixta, de todas las empresas y con aporte municipal. “En algún momento hay que hacerlo porque la ciudad ya tiene más de dos millones de habitantes y no se puede estar a expensas de que se den más desgracias”, añadió.

Por su parte, Castillo dijo que las autoridades deben revisar que el cableado que está sin uso sea retirado, pues no deja de ser un riesgo latente. “Cualquier material que ha sido desechado debe ser retirado. No puede quedar ahí, puede ser peligroso”, insistió.

Proyecto paralizado

Hace un año la Alcaldía cruceña anunció que la calle 6 de Agosto, entre Campero y Murillo, en el marco de un plan piloto, tendría cableado subterráneo, como parte de los trabajos de mejora de la zona de Los Pozos.

El secretario municipal de Parques, Jardines y Equipamiento Social, Roberto Áñez, indicó que ya se solicitó a la CRE realizar este trabajo, pero a la fecha no ha tenido respuesta.

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