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Desde la creación del Gabinete de Emergencia Ambiental, el 7 de agosto, se han realizado 1.256 operaciones (999 aéreas y 257 terrestres); sin embargo, los incendios forestales continúan, aunque el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, asegura que esta intervención ha permitido reducir de 8.000 a 142 los focos de calor en la Chiquitania y en los alrededores.

Según Quintana, en Roboré se han hecho 950 operaciones aé- reas; en San Ignacio de Velasco, 11 y en Puerto Suárez, 32, además de seis operaciones helitransportadas.

Dentro de ese trabajo, está la tarea del avión Supertanker, que, desde el 23 de agosto hasta la fecha, ejecutó 24 descargas de agua: 17 en Roboré, 3 en San Ignacio de Velasco y 4 en Puerto Suárez, empleando un total de 1.804.000 litros de agua en ese territorio.

En cuanto a las operaciones terrestres, dijo que en Roboré se realizaron 150; en San Ignacio de Velasco, 64 y en Puerto Suárez, 43.

Toda esta labor viene siendo respaldada por 4.744 miembros de las Fuerzas Armadas: 1.821 en Roboré; 1.968 en San Ignacio, y 955 en Puerto Suárez.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, en declaraciones a la agencia ABI, en una nota en la que refería que el 27 de febrero de este año se aprobó el decreto 3812 de emergencia nacional, indicó que la participación del Estado en la lucha contra los incendios, es plena desde la instalación del Gabinete de Emergencia Permanente y tres comandos de acciones que coordinan durante las 24 horas las acciones que se desarrollan con más de 4.500 militares, 2.500 policías y 3.000 voluntarios.

Pese a ese despliegue, los incendios, que cobraron fuerza desde hace más de dos meses, no logran ser sofocados. Actualmente, hay 22 incendios activos, algunos de los cuales se han reactivado en el Parque Otuquis (Puerto Suárez) y en las comunidades de San Lorenzo y Aguas Calientes, de Roboré, población que concentra la mayor parte de la fuerza de tarea nacional e internacional.

En 10 municipios

A decir de Cinthia Asin, secretaria de Medio Ambiente de la Gobernación, ayer en San Ignacio se han registrado 5 incendios; en San Rafael, 1; en San Matías, 4; en Puerto Suárez, 1; en Roboré, 2; en Charagua, 1; en San José, 2; en San Antonio de Lomerío, 1; en San Miguel, 1 y 4 en Concepción. En la comunidad indígena de Candelaria, en el municipio de San Matías, las llamas arrasaron la floresta a consecuencia se supuestos chaqueos realizados por 

campesinos del lugar. Un grupo de 60 bomberos forestales se trasló ayer a la comunidad indígena a combatir el fuego, informó el alcalde de ese municipio, Fabio López Olivares.

“En el camino a Candelaria no había quemas; sin embargo, a nuestro retorno, pudimos evidenciar que había fuego, apareció como por arte de magia en ambos lados de la carretera”, comentó el burgomaestre y agregó que pedirá a la ABT que haga un mayor control en el lugar y que deje clara la situación jurídica de las personas que sean sorprendidas prendiendo fuego.

La situación en Roboré

El fuego no tiene piedad en Roboré. Ayer se reactivó en San Lorenzo Viejo, comunidad situada a unos 45 kilómetros de este municipio. Las llamas se reactivaron luego de cuatro días de haberse controlado. Las altas temperaturas y los vientos cambiantes,  fueron los factores que hicieron reavivar las llamas en este lugar.

Otro punto crítico es Quitunuquiña, donde los bomberos de la Policía, del Ejército y los voluntarios tratan de sofocar el incendio que se extiende por las serranías de esta comunidad.

El fuego en San Lorenzo Viejo comenzó de forma sorpresiva cerca de las 11:00 de ayer, al borde de la carretera que une Roboré con Puerto Suárez.

La reacción oportuna de bomberos de la ciudad de Sucre, que operan desde hace 10 días en la zona, junto con bomberos de la Gobernación de Santa Cruz, Policías y militares, impidieron que las llamas crucen el otro tramo de la vía. Para sofocar las llamas se ocupó un carro cisterna de 2.000 litros de agua, además de un centenar de efectivos. El siniestro fue controlado pasada las 18:00; sin embargo, por las condiciones del clima, la alerta se mantiene en esta zona.

“Por el viento y el intenso calor es complicado decir que las cosas se controlaron”, explicó uno de los bomberos de la Gobernación. Una situación similar ocurrió en Quitunuquiña, las llamas siguen brotando desde las serranías de esta comunidad, en donde la brigada de la Quinta División ya desplegó un campamento de 80 soldados para combatir el fuego.

Vladimir Peña, secretario de Gobierno de la Gobernación de Santa Cruz, explicó que, pese a que el Gobierno anunció la reducción de los focos de calor de 8.000 a 146, la Chiquitania aún está en peligro, debido a la persistencia de las altas temperaturas y los fuertes vientos.

Peña confirmó que los puntos más críticos hasta ahora están en el municipio de Concepción y los tres incendios en Roboré: Santa Rosa de Tucabaca, Quitunuquiña y San Lorenzo Viejo. Detalló que en septiembre del año pasado se registraron 10.000 quemas, cifra que puede incrementarse en 2019.

Añadió que el Gobierno departamental gestiona ayuda con el Gobierno de Estados Unidos a través de la Usaid y Offda, entidades técnicas de ese país especialistas en brindar ayuda y atender desastres naturales.

“No se puede bajar la guardia, seguimos en emergencia en la Chiquitania y en el Pantanal. Por lo tanto, la recomendación es que se siga trabajando hasta liquidar el fuego en su totalidad.

La situación climatológica es desfavorable por estos días, hay fuertes vientos y altas temperaturas, por lo que se van a reactivar los focos de incendio que han sido controlados o no se han liquidado”, manifestó Cinthia Asin.