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Después de la polémica desatada por el cruce de declaraciones entre el exministro de Gobierno, Carlos Romero, y el exvicepresidente del Comité pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, por el financiamiento de los 21 días de paro cívico de 2019, desde diferentes esferas ciudadanas confirmaron que salieron a las calles por convicción y no porque hubiera plata de por medio.

EL DEBER consultó a los protagonistas de los 21 días de paro cívico de 2019, que conllevaron a la salida de Evo Morales del poder por el fraude en los comicios fallidos de octubre del mismo año. Los vecinos rechazan las acusaciones (vistas en redes sociales) de que salieron a las calles por dinero y aducen que su sustento diario se dio por la solidaridad y ayuda de los propios vecinos para que no falte el alimento en las ollas comunes, en una actitud de la que se sienten orgullosos.

Camacho señaló que el paro cívico demandó recursos que fueron financiados personalmente, pero esto, según aclaró a EL DEBER Zvonko Matkovic (ex-vicepresidente del Comité cívico), se centraba en las gestiones del Comité pro Santa Cruz, por lo que el crédito de lo que sucedió en las calles corresponde a la fuerza de los vecinos y vecinas que salieron a protestar contra el fraude, como ellos lo confirman.

Uno de ellos es Demmi Barba, miembro del grupo Movimiento Cruceño y Bolivianos en Acción, expuso que coordinó, junto a otros vecinos, las movilizaciones en las rotondas de la ciudad. Y estas nacieron de la necesidad de ver un cambio en la estructura política del país, después de que aparecieran los indicios de fraude.

"Sabemos que la ayuda que llegó para ollas comunes en algunos lugares fue por el aporte solidario de la propia gente y eso es algo que siempre ha pasado, cuando no hay para la comida otros asisten. Durante los 21 días todos estaban prestos para ayudar y en ningún momento se pagó o se recibió dinero alguno", enfatizó.

En 2019, los bolivianos también se manifestaron en ciudades del exterior

Por su parte, Milton Ayala, dirigente de la Federación Departamental de Juntas Vecinales de Santa Cruz (Fedjuve), manifestó que tampoco recibieron dinero o vieron irregularidades en la movilización y así fue también en las provincias.

Pero Ayala criticó que Camacho use el mandato del Cabildo Cruceño para hacer política y ratificó que la lucha de los 21 días de paro, que significaron la caída del masismo, debe dar crédito a los vecinos que bloquearon las calles. "El paro no fue de Camacho, fue de todos y a ninguno de nosotros nos pagaron", afirmó.

La gente de a pie también negó rotundamente haber recibido algún tipo de pago por estar en las calles. Un ejemplo de ello es el de Diosnel Esquivel, del barrió Héroes del Chaco (zona avenida Sudamericana), quien expuso que el sustento de los 21 días de paro se dio con el aporte de los propios vecinos y que el dinero que se recaudaba era para la olla común y la hidratación de los bloqueadores.

Del mismo modo, Norma Justiniano, vecina del barrio Magisterio Sur (Distrito 12) manifestó que durante los 21 días no respondieron a ninguna fuerza política y que nadie acudió hasta esa zona para dejar recursos. 

"Lo que hicimos fue por convicción y cada uno daba Bs 1, Bs 2 o Bs 5, lo que se podía, porque más no se puede exigir. Con esa cuota preparamos la olla común de la que se alimentaban chicos y grandes", recordó Justiniano.