Escucha esta nota aquí

Dos incendios de magnitud persisten en el departamento. En San Matías, los bomberos mantienen un trabajo constante por 12 días para sofocar las llamas en el Área Natural de Manejo Integrado (ANMI). En Carmen Rivero Torrez se avivó el fuego y amenaza con llegar a una plantación de eucalipto. En lo que va de año se han consumido 45.700 hectáreas según reporta la Gobernación.

"Los incendios de este año han mostrado un comportamiento extremo". Yobenca Rosado, responsable del Programa de Manejo de Fuego de la Gobernación, manifiesta su temor de que se puede producir un escenario similar al 2019. Las condiciones climáticas y la resolución de la ABT que permite las quemas controladas hasta el 31 de julio auguran un panorama desalentador.

En Carmen Rivero Torrez continúan las labores de campo por tercer día. El comandante de los Bomberos Voluntarios Savior Pantaneros, de Puerto Quijarro, Paul Tomichá, dijo que trabajan incesantemente para apagar las llamas. "El fuerte viento, el calor y la humedad baja complican nuestro trabajo", asegura. Recuerda un escenario similar al de años anteriores.

Más de 1.000 hectáreas se han consumido en este último incendio. Rosado destaca la labor conjunta de militares, instructores, bomberos voluntarios y trabajadores de la empresa San Crispín que cuentan con una plantación de eucalipto amenazada por las llamas. La maquinaria pesada  abre defensivos para frenar el avance de las llamas.

"Hemos controlado el frente sur que avanzaba en inmediaciones del gaseoducto", explica Tomichá. "En el frente norte las llamas están cerca de una plantación de eucalipto. Como es una planta aceitosa, si llega a prenderse convertiría el incendio en un incendio aéreo que es mucho más difícil controlarlo".

Tomichá atiende a EL DEBER en primera línea de fuego. Desde allá considera que solo restan 800 metros de frente para liquidar las llamas. Luego quedaría vigilar para que no se reaviven las llamas. Insiste en el riesgo que supone el viento en estas situaciones.

En San Matías son más de 9.000 hectáreas consumidas por las llamas. Rosado afirma que está ya casi controlado y que el equipo de trabajo avanza con tareas de rastrillaje para sofocar los últimos focos de incendio. Resta el monitoreo de la zona para evitar que se reactiven los focos. Esta labor corresponde a los guardaparques.

Como responsable del Programa de Manejo de Fuego también coordina con la ABT para que se se sancione a los responsables y, de esta manera, "se cree un precedente que evite nuevos desastres". Desde la gobernación comprometen acciones constantes para combatir las emergencias, prevenir los incendios y sensibilizar a la población.

Lea también

Comentarios