La tensión en el punto de bloqueo de Yapacaní, a la altura de la vía que conecta Santa Cruz con Cochabamba, derivó en enfrentamientos entre choferes, que mantienen la medida de presión, y pasajeros que quedaron varados en la zona.
El conflicto, que cumple su segundo día consecutivo, dejó escenas de agresiones, daños materiales y creciente malestar entre quienes intentan continuar su viaje.
Desde las primeras horas de la madrugada del miércoles, la situación se tornó crítica. Entre pedradas, roturas de parabrisas y pinchazos de llantas, algunos vehículos lograron cruzar el punto de bloqueo, mientras que otros quedaron retenidos sin posibilidad de avanzar.
Los pasajeros afectados exigen a las autoridades la instalación de un cuarto intermedio que permita restablecer el tránsito. Uno de los viajeros, visiblemente afectado, relató entre lágrimas que no puede continuar su trayecto debido al elevado costo de los trasbordos. “No puedo continuar mi viaje debido a que el costo llega a unos 250 bolivianos por los distintos puntos de bloqueo”.
Otra pasajera, que se encuentra en el lugar con su hija de tres años, expresó su preocupación por las condiciones en las que permanecen. “Aquí no tenemos ni agua, ni un baño a donde ir, todo está caro”, lamentó.
El bloqueo afecta distintos puntos de la carretera al norte de Santa Cruz, incluyendo Yapacaní, Montero y Portachuelo. La medida es impulsada principalmente por el sector del transporte de dos ruedas, cuyos representantes exigen el resarcimiento de daños ocasionados por la gasolina de mala calidad y garantías en la distribución de combustible de calidad.
Hasta el momento, no se ha informado acerca de una solución inmediata al conflicto, mientras crece la preocupación de los viajeros que permanecen atrapados en la ruta.