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Un confuso hecho se produjo la mañana del miércoles en Yapacaní. Un herido de bala se encuentra en estado grave, un testigo guarda silencio y un agresor está en fuga. Esos son los elementos que ha logrado recabar la Policía en su propósito de resolver el caso.

José Ernesto Hinojosa Ferrel (38) compartía bebidas alcohólicas junto a un amigo, identificado como Freddy Jaillita Montaño (40), en un local de venta de coca. Al lugar se acercó una moto que transportaba a un varón y dos mujeres. Sin detener la moto, el varón dispara a Hinojosa y se da a la fuga.

De manera inmediata, y ante el abundante sangrado del herido, Jaillita traslada a Hinojosa hasta un centro hospitalario para que sea atendido. Los informes médicos revelan la gravedad de la herida puesto que un proyectil le perforó el intestino.

La víctima se encuentra internada en el hospital de segundo nivel de Yapacaní. Se le practicó una primera cirugía para detener la hemorragia y los galenos están a la espera de que se recupere para realizar la segunda operación que permita extraer el proyectil.

Los informes médicos califican el estado del herido con pronóstico reservado.

Las indagaciones policiales requirieron el testimonio del único testigo presencial del hecho. Para sorpresa de los investigadores, Jaillita se negó a dar detalles del hecho. Además, fue encontrado con cinco proyectiles de bala calibre 22 en su poder. 

La policía determinó retener al testigo mientras se esclarece el hecho.

 

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