Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) aseguró este viernes que trabaja para normalizar de forma gradual el abastecimiento de diésel en Santa Cruz y responsabilizó a los bloqueos de carreteras en el occidente del país por el retraso en la llegada de combustible a la región, en plena época de zafra y siembra de invierno.
La estatal petrolera informó que las interrupciones en las rutas provocaron un “grave desfase” en la distribución de diésel, producto que en un 80% ingresa al departamento cruceño mediante cisternas provenientes del exterior. Según datos de YPFB, los bloqueos ocasionaron retrasos de hasta 72 horas en la cadena logística y la pérdida de aproximadamente cinco millones de litros de combustible durante dos días de distribución.
Desde la Gerencia del Distrito Comercial Oriente explicaron que, ante la contingencia, se optó por dosificar el diésel al mínimo, despachando entre un millón y medio y dos millones de litros diarios, volumen considerado insuficiente para atender la alta demanda del sector agropecuario y del transporte pesado.
“Estamos realizando todos los esfuerzos para sostener la distribución y reponer los volúmenes afectados. La normalización dependerá de que se levanten los bloqueos y se restituya el flujo normal en las carreteras”, señala el comunicado difundido por la estatal.
YPFB afirmó que la provisión de gasolina se mantiene estable gracias a los stocks de seguridad de la Gerencia Comercial; sin embargo, reconoció que el diésel continúa siendo el producto más afectado por las restricciones logísticas.
La empresa estatal garantizó además que el volumen programado para mayo está asegurado dentro del Comité de Producción y Demanda (PRODE) y que se dará prioridad absoluta al abastecimiento del sector agropecuario cruceño, considerando que las ventanas de zafra y siembra de invierno son limitadas.
Mientras tanto, en distintos surtidores de la capital cruceña volvieron a registrarse largas filas de transporte pesado y vehículos que aguardaban por combustible. Conductores expresaron su preocupación por las pérdidas económicas derivadas de las demoras.
“Aquí perdemos tiempo de trabajo. Deberíamos estar en obra y estamos haciendo fila otra vez”, reclamó un chofer de transporte pesado durante un recorrido realizado en estaciones de servicio de Santa Cruz.
El dirigente del transporte urbano cruceño, Bismark Daza, pidió tanto al Gobierno como a los sectores movilizados garantizar la libre transitabilidad y priorizar el diálogo para evitar un mayor impacto económico.
En las últimas 24 horas, YPFB indicó que el combustible disponible fue priorizado para sectores considerados esenciales, entre ellos el aseo urbano, el transporte público, el transporte pesado, bomberos y actividades agropecuarias críticas.
La estatal exhortó a la población a mantener la calma mientras continúan ingresando cisternas al país y reiteró que la continuidad de los bloqueos podría agravar aún más el abastecimiento en Santa Cruz y otras regiones productivas.