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Es una de las más demacradas. Nueve días en huelga de hambre ya están haciendo efecto en ella. Pese a todo, Zeila Arancibia, de 21 años, no se rinde y lo primero que dice cuando comienza la entrevista es que “no piensa renunciar y que el esfuerzo que está haciendo está segura que servirá para que se respete la democracia”.

Su principal motivación es el apoyo que reciben a diario de personas que la visitan, le dan la mano y se sacan algunas fotos. Ello la anima más en su principal pedido que hace: que no se validen las elecciones. Esta universitaria comienza a hablar un poco cansino para luego dejar de lado el cansancio y emocionarse con cada palabra que pronuncia, casi todas en protesta por las elecciones.

Zeila es una de las 26 personas que están en huelga en el Paraninfo Universitario, y que un día después de las elecciones tomaron la decisión de formar un piquete para protestar por lo que consideran fue un fraude electoral notorio. 

A esta estudiante de Ciencia Política y Administración Pública los médicos ya le aconsejaron que renuncie a la extrema medida, pues los dolores de cabeza, de estómago y calambres son una constante. “Ya bajé poco más de cinco kilos, y eso es bastante para mí, pues soy de contextura delgada. Para que me pasen los dolores estoy tomando medicamento”, manifiesta.

En el piquete de huelga de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm) comenzaron 21 personas y ya han sido dados de baja 13. En total los nuevos que se sumaron a esta forma de protestar son 18.

Zeila y el grupo que la acompaña han hecho tres peticiones para dejar la huelga. La primera es la nulidad de las elecciones; la segunda es la renuncia del todo el Tribunal Electoral; y, por último, está el pedido de una marcha de universidades hasta la sede de gobierno pidiendo la renuncia del presidente Evo Morales.