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La estabilidad económica del país se perfila como uno de los grandes temas de discusión para el presidente que asuma funciones en enero del próximo año. Según expertos, el modelo actual traerá consecuencias negativas, a pesar de haber tenido éxito en los últimos años. Son cuatro los aspectos que muestran un panorama incierto: la caída de los precios de los hidrocarburos, el congelamiento del tipo de cambio, el aumento del déficit fiscal y las bajas de las reservas internacionales. 

El Gobierno defiende el prototipo económico que viene aplicando desde 2006, cuando Evo Morales asumió la Presidencia por primera vez.

Antonio Morales fue presidente del Banco Central de Bolivia (BCB) durante 11 años discontinuos. 

El economista hace notar dos aspectos que, en su criterio, serán las dificultades que enfrentará la próxima gestión gubernamental. Calificó como un “gravísimo error” congelar el tipo de cambio y detalla que el descenso de las reservas internacionales afectará la política económica que aplicará un nuevo Gobierno o que mantendrá el MAS, en caso de que Evo Morales resulte reelecto.

“Una de las decisiones desacertadas que se ha tomado en este Gobierno es haber congelado el tipo de cambio (...) Seguimos con problemas de competitividad; es decir, perdemos competitividad para nuestras exportaciones no tradicionales y, por el otro lado, tenemos nuestro mercado interno inundado de productos del exterior. Estamos arrinconando a la producción nacional y al empleo nacional. 

Por el otro lado, se van formando expectativas de devaluación, entonces el congelamiento del cambio de dólar ha sido una medida completamente desacertada desde noviembre de 2011”, remarca Morales.

El otro factor es el descenso de las reservas internacionales. El expresidente del BCB remarca que en caso de una bajada más rigurosa no habrá otra que devaluar la moneda nacional. Esto puede traer problemas a la próxima gestión gubernamental. “En este momento las reservas están todavía en un buen nivel, lo que preocupa es la rapidez con la que están cayendo”, recalca Morales.

Enrique García, ex presidente de la Corporación Andina de Fomento (CAF), sugiere el cambio del modelo económico, debido a que el actual se basa en la dependencia del petróleo, del gas, de los minerales y de la agroindustria.

“Ya no es lo mismo (ahora) el negocio del gas que hace 20 años. Brasil hizo grandes descubrimientos, lo mismo Argentina. El futuro no es fácil. No quisiera estar en los zapatos del próximo gobierno. 

No importa quién sea, porque necesariamente, el siguiente gobierno tiene que llevar adelante, los ajustes en la macroeconomía”, remarca García, quien participó del coloquio organizado por la Academia Boliviana de Ciencias Económicas (ABCE).

Defensa del modelo

El vicepresidente Álvaro García descartó el cambio de modelo económico que el impulsa el oficialismo. Hizo la sentencia en un acto con la dirigencia de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB).

“No surge un modelo alternativo en el debate social y político del país. Con este modelo estamos creciendo entre el 4,5% y un 5%. Hay una diversificación de la economía con pruebas de validez. Cuando uno revisa el debate que se genera, está claro que absolutamente nadie, piensa modificar la característica del modelo económico”, manifestó García.

La autoridad, en ese sentido, señaló que hay una nueva fase del modelo de desarrollo social y productivo del Gobierno que resume la industrialización en gran y pequeña escala, nuevos vínculos con el mundo, la nueva relación entre lo público y privado al interior del país y los equilibrios y potencialidades regionales.

El Gobierno no ve por qué cambiar el modelo económico. El vicepresidente del BCB, Gabriel Herbas, remarca que Bolivia, gracias a este paradigma, registró el mayor crecimiento en Suramérica con un promedio del 4,9% en seis años y que el Producto Interno Bruto (PIB) creció de $us 9.574 a $us 40.885 millones entre el 2005 y el 2019. Además, recalca que el desempleo bajó del 8,1% al 4,2 % entre el 2005 y el 2018; la extrema pobreza se redujo del 38,2 % al 15,2 % en 13 años y, en cambio, aumentó la esperanza de vida en nueve años (hasta 74). Por último, la autoridad dice que el salario mínimo aumentó de $us 60 a $us 310.

“El desenvolvimiento de la economía ha sido el adecuado, se ha encarado de manera coherente, las proyecciones son las que se están cumpliendo, es el caso de la inflación, que la tenemos absolutamente controlada. Las condiciones llevan a que Bolivia tenga el crecimiento más alto de la región”, señala Herbas.

Enrique García aconseja que Bolivia asuma una posición pragmática para acercarse a los países vecinos, así como para lograr acuerdos con países de la Unión Europea, sin incluir la ideología política. Dice que se tiene que volver al concepto de darle el rol al sector público en áreas en las que el sector privado no puede estar. “Se tienen que abrir las posibilidades de inversión al sector privado, a la inversión extranjera que sea de calidad”, destaca García.

Según el Programa Fiscal Financiero, firmado por el Ministerio de Economía y el BCB, se prevé que el déficit bordee el 7,8% con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) al finalizar el año 2019.

“No se puede estar por cinco años seguidos con déficit del 7 % del PIB”, advierte Morales, quien también remarca que existe un déficit comercial de más de $us 720 millones en el primer semestre de esta gestión, contando solo las importaciones registradas y no el contrabando.

Así siga Evo Morales o ingrese la oposición al Gobierno, el panorama económico será una difícil tarea, advierten los expertos.