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Fotografías: Ricardo Montero

Una vez a la semana, durante la visita al supermercado, sorprende la cantidad de bicicletas que se acumulan en el ingreso, resguardadas por personal de seguridad, mientras sus propietarios llenan la canasta. En las puertas de bancos y farmacias se observa un cuadro similar.

La cuarentena ha reactivado el traslado urbano en bicicleta. Es económico, cumple con las medidas de bioseguridad y trae beneficios para la salud. Eso sí, el usuario debe respetar las normas de tránsito y cumplir con los hábitos de seguridad personal.

Visitamos a una especialista en bicicletas, Carmen Montaño, para que nos ayude a definir el estilo ideal para cada uno. Además, nos guiará con recomendaciones útiles en temas de seguridad, protección y mantenimiento preventivo para el buen funcionamiento de la bicicleta.

En la vía, respeto y distancia

La bicicleta está considerada como un vehículo de transporte y, por tanto, debe cumplir las normas de tránsito al pie de la letra. Para ella también rigen las señalizaciones verticales, las marcas horizontales en el piso y las direcciones de ruta. Del mismo modo, el rojo de un semáforo le impone su detención

Es frecuente la ‘viveza’ de recurrir a las veredas o aceras para ganar tiempo. ¡Ojo!, el ciclista está obligado a respetar al peatón, no invadir sus zonas de traslado y ofrecerle distancias prudentes antes de sobrepasarlo. Y, sobre todo, mientras se maneja bicicleta está prohibido el uso de teléfonos y audífonos.

Ante todo, ¡Seguridad!

Las medidas de protección forman parte de las buenas costumbres del ciclista. Casco, guantes y gafas conforman la indumentaria que ninguno debe olvidar. Al salir a la calle, al circular por las rutas, se convierten en la mejor salvaguarda ante una caída o accidente. Además de cumplir una función de protección, la variedad de colores y formas permite personalizar los implementos. Un consejo final, prioriza la comodidad y seguridad en el momento de la elección.


Adáptate a los terrenos

Baches, losetas o rompemuelles abundan en la ciudad. Es momento de recurrir a una buena amortiguación que mitigue los golpes que se cargan en los brazos y los riñones. En la parte delantera de la ‘bici’, la horquilla tiene un sistema de suspensión que absorbe las irregularidades del terreno. 

El técnico Wilman Vaca señala que existen dos tipos, de aire y de líquido. Además, se puede regular la intensidad de rebote y bloquear el sistema de suspensión de acuerdo al estado de la ruta.



El cuidado

El mantenimiento correcto de la bicicleta garantiza una mayor duración de sus componentes y un mejor rendimiento en el uso diario. El buen cuidado comienza por la limpieza, con agua y detergente, asegura Vaca. El técnico utiliza un cepillo, aunque sea de dientes, para la cadena, pieza clave de la transmisión. 

“Tiene que estar lubricada, no aceitosa. Si mancha, es un peligro”. Cierto, cuando la cadena ‘pringa’ se convierte en un pegamento para la arena. Los frenos y el aire de las llantas también requieren una atención regular.

Caja de cambio: explora la potencia

¿Cómo funcionan las velocidades? Es una pregunta frecuente para los iniciantes. Wilman Vaca, técnico de mantenimiento y reparación de bicicletas, explica que los aros dentados componen el sistema de transmisión que permite moverse. 

Adelante los platos, atrás los piñones, trabajan unidos por la cadena. Cada ciclista debe lograr una combinación que le facilite el pedaleo ágil con un ritmo y velocidad constante. Como sugerencia, él recomienda arrancar con una marcha suave y endurecerla según se gana cadencia de pedaleo.


Velocidad o confort

Las montañeras se han convertido en las reinas de la carretera. Su diseño aporta comodidad en el manejo, mayor estabilidad y equilibrio. Además, cuentan con mayor variedad de velocidades lo que permite pedalear a ritmos más suaves. La versión de ruta, también conocida como pistera, está pensada para imponer velocidad a la ‘máquina’. La posición del ciclista resulta algo más incómoda. 

Una tercera opción, no muy común en Santa Cruz, es la versión urbana o de paseo. Estas bicicletas no cuentan con caja de velocidades y, con frecuencia, llevan una canastita al frente para cargar las compras del día.

Para todas las edades

Los más chicos también prefieren las dos ruedas…o cuatro. Para acompañar en un paseo a los padres o para impulsar el desarrollo sicomotor, la bicicleta resulta un ejercicio dinámico para los pequeños. Estos modelos replican el diseño de las bicicletas de los adultos, pero simplificados. Cuentan con implementos de seguridad como las rueditas de equilibrio, los reflectores de luz o el sistema de frenos. 

Otros modelos para niños que ya dominan la bici suman componentes como la caja de velocidades.