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La crisis económica que deriva de la pandemia de coronavirus afecta directamente a miles de personas en el continente. La pérdida de trabajo y la reducción sustancial de ingresos alteran la estabilidad de las familias.

Las organizaciones que trabajan con la ayuda social y la lucha contra la pobreza han expresado en reiteradas oportunidades la necesidad de buscar soluciones alternativas para contener la crisis que incide, de modo directo, en las familias de más bajos recursos. “No se trata solo del asistencialismo, sino de asentar las bases para el desarrollo sostenible de estas personas y sus familias”, expresa la portavoz de La Legión de la Buena Voluntad en Santa Cruz, Roseli García.

Trabajan en Bolivia desde hace 34 años, y los últimos siete han dispuesto un centro de atención en Santa Cruz, en el Plan 3.000. “Al inicio de la pandemia (en abril) atendíamos a 100 personas de manera diaria. Ahora son 500 personas”, explica García.

La Legión de la Buena Voluntad nace en Brasil y desde allá irradia su filosofía de ayuda por el continente. Como parte de la labor social, desde hace 25 años realizan in congreso internacional sobre Asistencia Social, un evento que cuenta con el reconocimiento mundial por la seriedad de las propuestas que nacen del mismo.

Este año, el eje de reflexión se enfoca en el “impacto del Covid-19 y el futuro de la Asistencia Social”. Debido a las normas sanitarias que rigen en gran parte del mundo, el congreso se realizará de forma virtual y gratuita los días 9, 10 y 11 de noviembre.

García considera que es momento de mirar hacia el futuro inmediato porque “ahora son muchas familias las que han perdido su trabajo” y, como sociedad, se debe dar respuestas sostenidas.

Expositores con experiencia en la lucha contra el hambre

La participación de especialistas, representantes de la sociedad civil y de movimientos sociales y educadores sociales se generan espacios para la discusión de los efectos de la pandemia en la Asistencia Social y, paralelamente, proponer líneas de acción frente a los desafíos generados por la inestabilidad económica, que impacta directamente en el aumento de las demandas sociales.

A nombre Bolivia, participará la representante del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU en el país, Ana María Salhuana. Le respaldan más de 25 años de trabajo en el PMA, donde ocupó los cargos de directora de Presupuesto y Finanzas en la sede de la organización en Roma, y de directora de Finanzas en países en situación de emergencia, incluyendo Afganistán, Filipinas, Sierra Leona y Colombia. También trabajó en Sudán del Sur. Salhuana disertará sobre “los impactos del Covid-19 en las comunidades vulnerables”.

Otros participantes destacados hablarán sobre “vínculos protectores en tiempos de distanciamiento social” (Abigail Torres), “el fortalecimiento de la sociedad civil para el enfrentamiento de las desigualdades y de la inseguridad alimentaria” (Ana Cristiana Correa Guedes Barros); “acciones intersectoriales en la Asistencia Social” (Carlos Ferrari); o “Panorama de la Asistencia Social en la post pandemia” (a cargo de Priscilla Maia de Andrade).

El asesor del directo presidente de la Legión de la Buena Voluntad, Antonio Paulo Espeleta, será el encargado de exponer el trabajo de la institución en el marco de la pandemia del Covid-19.