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James Bond también es mortal. Y los bolivianos lo conocieron antes de que sea el agente 007. Era 1960 cuando Roger Moore aparecía en la pantalla de canal 7 en El santo y después en Dos tipos audaces, dos de las series más conocidas del actor británico que ayer dejó nuestro mundo a los 89 años.  

Estaba en Suiza cuando el cáncer le arrebató el último aliento. Es el primer adiós a un intérprete del agente 007. Moore fue Bond en siete películas de la saga oficial. Sustituyó a Sean Connery en el papel, que mantuvo entre 1973 y 1985, siendo el actor que más veces ha interpretado en el cine al personaje creado por Ian Fleming.

Soy Bond, James Bond
Sus siete filmes son Vive y deja morir (1973), El hombre de la pistola de oro (1974), La espía que me amó (1977), Moonraker (1979), Solo para tus ojos (1981), Octopussy (1983) y Panorama para matar. Fue el tercer actor de la historia en asumir el papel del agente 007, tras Aussie George Lazenby y Connery; fue sustituido a su vez por Timothy Dalton, en 1985. A partir de ahí el rol pasó a Pierce Brosnan y, luego, a Daniel Craig, el último Bond hasta la fecha y el mejor, según el propio Moore.

El británico fue, a la vez, el actor que asumió y dejó el papel del espía en edad más avanzada, pues debutó en el rol con 43 años y colgó traje y pistolas con 57. Más allá de su papel más conocido, el currículo cinematográfico de Moore cuenta con más de 50 filmes y decenas de apariciones televisivas.

Sobre él
Moore nació en Londres, en 1927, de una ama de casa, Lillian Pope, y un policía, George Moore. De joven, soñaba con ser dibujante de cómics, aunque finalmente, y después de pasar por el ejército británico, optó por la actuación y entró en la Real Academia de Arte Dramático, donde empezó su carrera teatral. “No eres tan bueno, así que sonríe mucho cada vez que salgas”, contaba el propio Moore que le dijo su primer agente, según recoge la BBC. 

Su salto a EEUU lo ubicó en la primera línea de la actuación, protagonizó junto a Elizabeth Taylor En la última vez que vi a París y estuvo con Lana Turner en Diana.
Pero no fue el cine lo que le dio la fama, sino la televisión. Y fue un ladrón, que no tenía nada de 007 precisamente, quien lo encaminó en el firmamento de los actores, Simon Templar, alias El santo, una adaptación de las novelas del británico Leslie Charteris.

Durante siete años, Moore interpretó a Templar y se convirtió en un ícono. Después continuó con su carrera con otro exitazo, Dos tipos audaces. Allí interpretaba a un agente secreto que se hacía pasar como millonario. Estaba acompañado del actor Tony Curtis.

Considerado uno de los grandes galanes del cine británico de los 60 y 70, el actor será recordado por siempre. Será enterrado, de acuerdo con su deseo, en la ciudad de Mónaco. 

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