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Justamente ese era el temor principal que había entre los empleados del Palacio de Buckingham. Un lugar que es visitado por decenas de diplomáticos, ministros e importantes personalidades del gobierno del Reino Unido y del mundo para visitar a la soberana, sin contar además los miles de turistas que lo rondan, claro que era un lugar muy expuesto.

Además, sus empleados seguían teniendo contacto con el exterior, por eso se decidió trasladar a la reina al Castillo de Windsor, que se encuentra en las afueras del Londres, epicentro del contagio del coronavirus en Inglaterra.

Ahí, en el Castillo de Windsor, Isabel II se reunió con su esposo, el príncipe Felipe de Edimburgo. Ambos están vigilados y cuidados por el personal que, como ellos, también se encuentran en cuarentena para evitar riesgos de contacto con el exterior y por consiguiente de transmisión.

Sin embargo, se acaba de dar a conocer que uno de los empleados de Buckingham dio positivo a la prueba de Covid-19. El diario The Sun confirmó que este empleado no identificado tiene el virus. El mismo medio afirmó que todos los compañeros de trabajo que estuvieron en contacto con él también han sido aislados para evitar la propagación.

No haremos comentarios sobre los miembros del personal”, dijo un portavoz a la revista People, que se puso en contacto con Buckingham apenas se supo lo ocurrido.
“Siguiendo nuestros propios procesos, hemos tomado las medidas necesarias para proteger a todos los empleados y personas involucradas”, finalizó este empleado del Palacio.

Se sabe que la reina Isabel II hasta ahora goza de buena salud y continua trabajando en su despacho en Windsor, donde diariamente recibe las famosas cajas rojas con la última información de Estado. También continúa manteniendo su audiencia semanal con el primer ministro Boris Johnson por videoconferencia y por teléfono.

Lo que sí se ha cancelado son todos los eventos públicos de las próximas semanas y quizá hasta principios de mayo.

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