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Era imposible no deslumbrarse con semejante belleza: cabellos dorados, ojos claros y 1,68 metros de estatura. Con esos atributos, Ann-Kathrin Landes, que prefirió que la llamen ‘Annita’ para no complicar al público, se convirtió en una modelo muy conocida en Santa Cruz.

Lo que pocos saben es que esta imponente rubia tiene raíces alemanas, pero se crio en la tranquilidad y naturaleza del campo en Santa Cruz. Además, para cumplir el anhelo de infancia de ser modelo se propuso bajar 30 kilos y lo logró.

Hoy, a sus 28 años, cuenta cómo fue su proceso, así como lo hace en sus redes sociales, donde muestra orgullosa el resultado de su esfuerzo.

La chica del campo

Nació en Alemania, pero se mudó a Bolivia a los dos años. Aquí, en Santa Cruz, creció con las tradiciones y la cultura alemanas, pero en el campo, con tractores y sembradíos, entre Montero y Okinawa.

Su papá dirigía una lechería que financiaba un hogar de niños. Comenta que se crio junto a los pequeños, jugaban y correteaban entre los animales del campo. “Tuve una vida sencilla, y es que no necesitás de muchas cosas para ser feliz”, asegura.

Annita cursó todo el colegio en casa, vía correspondencia desde Hamburgo (Alemania), ya que sus padres consideraron que tendría una mejor educación.

Tras graduarse, decidió mudarse a la ciudad para seguir una carrera profesional y se inclinó por la Odontología. Lo lleva en los genes, su tatarabuelo, su abuelo y su tío son dentistas. Aunque le costó un poco adaptarse a la ciudad, no se dio por vencida.

En ese entonces, a los 18 años, cuenta que pesaba más de 80 kilos. Desde niña soñaba con ser modelo, pero si seguía comiendo como lo hacía hasta entonces, no podría lograrlo.

Fue entonces cuando se propuso bajar de peso y, además, no parar hasta tener una figura de impacto.

Su cambio fue todo un proceso, comenta que investigó y se informó con internet y libros sobre la quema de grasa. Ella misma preparaba su alimentación y rutinas de ejercicios.

A pesar de que se necesita mucho autocontrol, para ella fue fácil. “Tenía mis metas claras”.

“Comencé bajando 10 kilos en seis meses. Luego avancé más lento para hacerlo de manera natural y saludable. En total, en seis años, perdí 30 kilos”, confiesa. Aunque ya está satisfecha con el resultado, se quedó enganchada con la vida fitness.

Menciona que una de las dietas más efectivas fue el ayuno intermitente y luego unas reglas que ella misma se impuso: prohibido comer fuera de horarios permitidos y cero azúcar.

La modelo

La hermosa rubia tuvo la oportunidad de participar en distintos concursos, uno de ellos fue el certamen de belleza World Top Model Bolivia 2018 y en la elección Azafata EL DEBER 2017 y 2018.

A raíz de eso su carrera como modelo creció bastante. Un sinfín de empresas importantes la contactaban para que sea parte de varias actividades. Algunas de ellas Urubó Golf, Mercedez Benz, Imcruz, Honda, Coca-Cola, Toyota, Lada, Mazda, Ipanema y Banco Ganadero, entre otras.

La empresaria

Como muchos en pandemia, también emprendió. Creó una marca de infusiones saludables a base del hongo kombucha.

También se volcó a las redes sociales para inspirar a sus seguidores con su historia y enseñarles cómo llevar una vida saludable, bajar de peso para algunos y, sobre todo, amar el proceso.

Sigue en el modelaje y distribuye el tiempo con su profesión, y es que ama ambas.

Sus planes a futuro son crecer profesionalmente, escribir un libro y, si Dios lo permite, formar una hermosa familia.

“No tengo definido si me quedaré en Bolivia o si mi vida continuará en otro país”, afirma, lista para lo que venga.


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