Con 25 años de trayectoria, cientos de canciones convertidas en himnos y una conexión única con su público, Axel se prepara para reencontrarse con Bolivia en una gira muy especial. El cantante argentino repasó los momentos más importantes de su carrera, habló sobre el amor propio, la música como refugio y los desafíos que ha enfrentado a lo largo de su vida artística.
— ¿Qué representan para vos estos 25 años de carrera musical?
Representan un camino lleno de aprendizaje, gratitud y crecimiento. Son 25 años de canciones, escenarios y momentos compartidos con el público que me acompañó desde el primer día.
— ¿Qué podrá encontrar la gente en tu gira Axel 25 Tour?
Van a encontrar un recorrido por toda mi historia musical, con las canciones que marcaron mi carrera y que nos unieron durante estos años.
— ¿Por qué creés que tus canciones conectan tanto con la gente?
Porque son historias reales. Son experiencias y sentimientos que viví y que transformé en música para comunicarme con los demás.
— ¿Cómo nace una canción en tu vida?
Puede nacer en cualquier lugar. Hoy el celular me ayuda mucho, pero también suelo escribir en papel cuando aparece una idea que no quiero dejar escapar.
— ¿Qué sentís cuando subís a un escenario y escuchás al público cantar tus canciones?
Siento una emoción inmensa y una profunda gratitud. El público es quien hizo posible que siga viviendo de la música después de tantos años.
— ¿A quién te gustaría tener en primera fila viendo este presente de tu carrera?
A mi mamá. Aunque ya no está físicamente conmigo, me encantaría que pudiera ver todo lo que hemos construido juntos durante estos 25 años.
— ¿Qué ha cambiado en vos desde tus comienzos hasta hoy?
He fortalecido mucho mi amor propio. Aprendí a valorarme más y a reconocer tanto mis virtudes como mis defectos.
— ¿Hubo algún momento en que pensaste dejar la música?
Sí, pero fue algo muy fugaz. Mi corazón me recordó enseguida que la música es mi lugar en el mundo y una de las cosas que más amo.
— Si pudieras hablar con el Axel de cinco años que empezaba a tocar piano, ¿qué le dirías?
Le diría que todo es temporal, tanto los buenos como los malos momentos, y que nunca deje de ser una buena persona.
— ¿Qué significa la música para vos?
La música es mi sostén, mi refugio, mi terapia y una de las razones más importantes de mi vida.
— ¿Cuál es un hobby que pocas personas conocen de vos?
Me gusta mucho tallar madera. Hago mates, cucharas y otros objetos sencillos como una forma de terapia y conexión conmigo mismo.
— ¿Qué es lo que más extrañás cuando estás de gira?
Extraño a mis hijos y mi casa en la montaña. Son las cosas que más añoro cuando paso mucho tiempo viajando.
— ¿Cómo es ese lugar especial donde vivís?
Es un lugar rodeado de naturaleza, árboles y un arroyo. Para mí es un santuario donde encuentro paz y conexión interior.
— ¿Qué consejo le darías a los jóvenes que sueñan con dedicarse a la música?
Que no intenten copiar a nadie. Lo importante es descubrir qué los hace únicos y trabajar muchísimo para desarrollar ese talento.
— Si no hubieras sido cantante, ¿qué profesión te habría gustado tener?
Me habría encantado ser panadero. Disfruto mucho cocinar y hacer pan porque es una actividad muy noble y artesanal.