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La modelo estadounidense Bella Hadid consiguió lo que quería en su segunda aparición en la alfombra roja del Festival de Cannes, llamar la atención y buenas críticas por su vestuario de gala. Y es que llegó luciendo un traje negro de  terciopelo con un gran escote en la parte delantera, que era cubierto por un collar elaborado en oro y piedras que dan forma a un árbol bronquial, con el que rindió homenaje a las personas que fueron vencidas por el coronavirus.

El vestido pertenece a la casa de modas italiana Schiaparelli, quienes explicaron que durante varios meses estuvieron trabajando en el diseño y luego en la pieza de orfebrería para conseguir un trabajo de lujo y que llame mucho la atención.

Deseaban combinar elegancia y sensualidad con un mensaje solidario que represente la grave situación de emergencia sanitaria que se está viviendo en todo el mundo, informa la revista Vanitatis. 



Bella les había dicho que quería llegar a la alfombra roja con una creación de alta costura, sensual y que nadie se quede sin verlo. "No quiero nada como las princesitas de Disney, trajes con faldas amplias y bordados, busco una pieza de alto impacto". Y lo consiguieron porque desde que llegó al Palacio del Festival fue fotografiada, filmada y entrevistada por la prensa.

Bella tiene 24 años y es una de las modelos más mediáticas del momento. Acude a los grandes eventos y participa en los desfiles de moda más importantes del mundo. Por ello la cita de Cannes era muy importante para mostrarse a escala internacional.

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