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El 11 de agosto, Jésica Zelaya Canedo marcó un capítulo muy importante en la historia de los concursos de belleza en el país, al coronarse como la primera miss Plus Size Bolivia. Ella, con 24 años, escapa a los cánones habituales de belleza; es talla 46 y posee unas medidas que encantan a sus seguidores en las redes sociales y, sobre todo, a ella, que afirma que le dan la seguridad de una “mujer real”.

Es cochabambina, mide 1,65 m y hace poco debutó en los reinados de belleza. Dice que nunca conoció el bullying, al contrario, sufrió de acoso sexual. Esta situación, en vez de atemorizarla, la ayudó a forjar su carácter.

Hoy, con la corona, desea servir de inspiración a otras mujeres para redescubrirse y explotar su belleza. “La autoestima y la seguridad no radican en la talla ni el peso de una persona”, asegura.

Nueva en las pasarelas

Desde sus 15 años soñaba con ser modelo, pero recién hace un año, al ver que se buscaba a la miss Plus Size Cochabamba, decidió mostrarle al mundo que se sentía orgullosa de sus curvas.

“Participar en el certamen fue uno de los mayores desafíos de mi vida. Con las sesiones de fotos y las capacitaciones adquirí más seguridad y hasta dejaron de importarme los números de la balanza”, afirma.

En el certamen de la Llajta se ubicó en el segundo lugar y obtuvo el pase para la competencia nacional. Nunca imaginó obtener la corona más importante y representar a toda esta generación de modelos en el certamen internacional de las modelos curvy, que se realizará en Colombia.

Ingeniera de su destino

Jésica cambia los vestidos y los tacones por los jeans y las botas de seguridad, el uniforme que le exige su carrera. Cursa el noveno semestre de Ingeniería Civil en la UMSS y constantemente visita construcciones para estudiarlas.

En su carrera también lucha contra los estereotipos de que la ingeniería es solo para varones. Hay pocas mujeres en su aula y le ha tocado soportar piropos de sus compañeros y hasta las insinuaciones de un docente que la invitó a salir con mucha insistencia. No se dejó intimidar, denunció el hecho y el acosador tuvo que disculparse.

“Las mujeres no deben callarse. Hay que ser fuerte y no darle importancia a lo que pueda pensar la gente”, reflexiona.

Proyectos

No piensa en dietas estrictas, seguirá cuidando su salud con ejercicios y buena alimentación, para lograr una digna representación de Bolivia y para hacer del modelaje una profesión.

Asimismo, en sus redes sociales seguirá “inspirando a las mujeres con curvas a disfrutar de sus imperfecciones y ser felices como son”.

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