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Los familiares, las amistades, asesores y funcionarios de sus empresas aún no asimilan en toda su magnitud la noticia de que Bill Gates (65) y su esposa Melinda Gates (56) se separan luego de 27 años de matrimonio. Y sobre todo el destino que se le dará a la fortuna que ambos formaron, que según la revista Forbes es de 133.000 millones de dólares, que lo convierte en uno de los hombres más ricos del mundo.

El anuncio del divorcio fue una gran sorpresa, pues no se sabía que su relación matrimonial estaba tan mala hasta llegar al extremo de separarse. Ambos crearon en 2000 una de las entidades filantrópica más grandes del planeta, la Fundación Bill & Melina Gates, que la expareja no la maneja directamente y entregaron esa responsabilidad a Mark Suzman, un hombre de confianza de ambos. 

El presupuesto de dicha institución es de 50.000 millones de dólares y aún no se sabe qué pasará con la misma, si seguirá trabajando como lo hacía hasta hace unos días, si suspende sus operaciones o si esperarán a que la situación de la separación matrimonial se aclare.



Al llevar la fundación el nombre de Bill y de Melina, la realidad se complica un poco, porque el cambio de identidad legal se consigue solo luego de un trámite burocrático, al que ambos no quieren llegar. 

La fortuna del creador de Microsoft asciende a 133.000 millones de dólares, según informa el diario Clarín. Mientras que su aún esposa, porque no hay separación legal, tiene 70.000 millones de $us.

Aunque los detalles del divorcio no están claros, el acuerdo podría ser uno de los más grandes de la historia. Si llegasen a una separación amistosa, que es lo más probable que suceda, Melinda Gates podría recibir 33 mil millones de dólares. Por su parte cada uno de los hijos de la pareja, Jennifer (25), Rory (22) y Phoebe (19) Gates se llevarían 10 millones de $us cada uno.

Luego de que la pareja anunció su separación escribieron en conjunto en Twitter: "continuaremos compartiendo nuestra creencia en esa misión y seguiremos trabajando juntos en la fundación, pero consideramos que no podemos crecer como pareja en la próxima fase de nuestra vidas". 

Luego comentaron que esta decisión la tomaron luego de muchos análisis y piden espacio, privacidad y respeto para su familia mientras empiezan a navegar en su nueva vida.



Allegados a Melinda comentaron que ella tiene previsto crear su propia fundación, con una agenda y presupuesto separados, que podría tener roles diferentes a los que lleva a cabo la actual institución filantrópica. Todo dependerá de los acuerdos de divorcio a los cuales lleguen.

Para el diario The New York Times, esta separación suscita nuevas preguntas sobre el destino de la fortuna de los Gates y que gran parte aún no ha sido donada a la Fundación tal y como el filántropo prometió.


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