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¿Vieron "El Diablo viste a la moda"? Seguro que sí, pero si no, les contamos que la actriz Meryl Streep le da vida a una editora de moda que es fría, calculadora y algo solitaria por todo su hermetismo. Algo así, André Leon Talley (ex director creativo de Vogue) describe en sus memorias a Anna Wintour, la directora general de la revista Vogue EEUU.  El libro iba a ser lanzado en septiembre, pero la fecha se adelantó para este 19 de mayo.

Previo a ese lanzamiento, algunos fragmentos de las memorias llamadas "The Chiffon Trenches", que podría traducirse como "Las trincheras del chifón" (un tejido suave y ligero), han salido a la luz en el diario Daily mail. 

Leon contó que las reuniones con Wintour no duraban más de ocho minutos, y que 15 ya suponía "que había pasado algo grave". De hecho, la primera vez que salieron a almorzar juntos, recuerda Talley, regresaron a la oficina antes de que llegara el primer plato. Según el periodista, los cocineros de ese restaurante seguramente ni pusieron la comida en los platos, porque ya sabían lo que solía pasar cuando ella acudía al local: que se quedaba sin servir.

La relación se fue desgastando

La relación entre Wintour y Talley ha pasado por mucho. Leon cuenta que en primavera de 2018, no contaron con él para sus clásicas entrevistas a pie de alfombra roja en la gala del Museo Metropolitano de Nueva York. 

Según cuenta, la británica lo dejó de lado porque se había vuelto, escribe, "demasiado viejo, demasiado gordo, demasiado poco cool para Anna Wintour". "Anna ha sido durante años la mujer más importante de mi universo", cuenta, lamentando que ahora le haya "tirado al tacho de la basura".

De acuerdo con Leon, Wintour "es inmune a todo aquel que no sea famoso y poderoso que puebla las páginas de Vogue. Y que de forma despiadada, forjó sus amistades de la gente más importante en cada uno de sus campos, como con Serena Williams, Roger Federer, los Clooney... Esos son sus amigos, y yo ya no tengo valor para ella". 

El dato

Wintour contó con Leon en su primera etapa en Estados Unidos, a principios de los ochenta, y también cuando regresó al país, a Vogue, tras pasar unos años en Reino Unido, su país natal. 

Según él, Wintour fue quien lo llevó a la revista en 1988 y lo nombró director creativo, convirtiéndole en el hombre negro que había llegado a un puesto más alto en la industria de la moda. 

Para ese entonces él ya era una persona poderosa en la industria, buen amigo de diseñadores como Yves Saint Laurent y Karl Lagerfeld, y el cargo le dio aún más capacidad de actuación en el mundillo de la moda.