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un día de que se produzca la desconexión total del 'Megxit', el príncipe Harry y Meghan acaban de despejar uno de los temas más controvertidos que les perseguía desde que enero decidieran dar un paso atrás como miembros de primera fila de la Familia Real británica.

Los duques de Sussex revelaron, por fin, quién se hará cargo de sus gastos de seguridad. Lo hicieron después de que recientemente abandonaran Canadá definitivamente con su hijo Archie, de diez meses, y se instalaran en Los Ángeles, la ciudad que vio nacer a la duquesa y en la que vive su madre. También, respondieron a las críticas del presidente de EEUU, Donald Trump, que se negó a que su administración se hiciera cargo de la factura de su protección.

Para zanjar de una vez el asunto, un portavoz de los duques de Sussex le dijo a la versión británica de ¡HOLA! que: “El duque y la duquesa de Sussex no tienen planes de pedir recursos de seguridad al Gobierno de Estados Unidos. Se hicieron los arreglos de seguridad con fondos privados”. De esta manera tan contundente el príncipe y su mujer contestaron al mandatario después de que este domingo dijera que: “Soy un gran amigo y admirador de la reina y de Reino Unido. Se informó que, tras su abandono de Gran Bretaña, Harry y Meghan residirían permanentemente en Canadá. Ahora se han ido de allí a EEUU, sin embargo, los Estados Unidos no pagarán por su protección de seguridad ¡Deben pagarla ellos!”.

Lo cierto es que, tras anunciarse su paso atrás en sus deberes para con la monarquía británica, muchas voces se elevaron al respecto. Primero, en Londres, donde algunos parlamentarios expresaron que el Gobierno no tenía que hacer frente al gasto de seguridad de dos personas que ya no iban a representar a la corona. Después, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, se mostró reacio a que su país pagara la protección de los Sussex y, tercero, Donald Trump ya dejó clara sus intenciones de que su administración no se haría cargo de esa partida presupuestaria. 

La mudanza de los Sussex a California, aunque estaba planeada, se precipitó por la crisis sanitaria y se realizó antes de que se cerrarán las fronteras. Aunque Meghan vivió durante su etapa de actriz de la serie 'Suits' en Canadá, parece que sus orígenes (ella nació en Los Ángeles) y el hecho de que su madre viva allí han hecho que finalmente abandonaran para siempre la isla de Vancouver y establecerse con su hijo Archie en la soleada costa oeste estadounidense.

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