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Acompañado por su esposa, la infanta Cristina y por sus hijos Juan Valentín, Pablo, Miguel e Irene Urdangarín de Borbón, el cuñado del rey Felipe VI de España, Iñaki Urdangarín, dejó provisionalmente la cárcel de Brieva, en Ávila, donde está preso por corrupción.

Le dieron permiso por cuatro días para que pasara las fiestas navideñas con su familia. Fue a su ciudad natal Vitoria, donde fue visto en la calle tomado de la mano de su esposa, conversando animadamente con sus hijos y con su madre, Claire Liebaert.

Es la primera vez, desde que está preso, hace un poco más de un año, que le conceden permiso para dejar las celdas penitenciarias.

Antes de la Nochebuena asistió a misa y luego fue a su casa, donde pasó las fiestas. El sábado tendrá que volver a la cárcel para completar su pena, de cinco años y 10 meses por haber defraudado al Estado en el sonado caso Nóos.