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Todos saben la importancia de la leche y los derivados lácteos en la dieta diaria. Este grupo de alimentos no solo aporta multitud de beneficios al organismo, sino que además representan la mayor fuente de calcio en la alimentación.

“La leche contiene proteínas, gran cantidad de vitaminas y minerales, y un perfil lipídico de calidad, por lo que nutricionalmente es un alimento adecuado en diferentes etapas de la vida y situaciones en las que hay que prestar especial atención a la alimentación, como el caso de la diabetes”, refiere la nutricionista María Camila Rosales.

Alimentación y diabetes

Los azúcares y otros carbohidratos presentes en la dieta de una persona diabética están siempre en el punto de mira o en el foco de atención. “Antes de determinar la influencia de la leche en la diabetes, es importante conocer el concepto de índice glucémico. El IG es un sistema utilizado para determinar el aumento de los niveles de glucosa en sangre (respuesta glucémica) tras la ingestión de un alimento.

“Una idea: el índice glucémico de los alimentos se encuentra en unos valores entre 0 y 115. Alimentos con alto IG son: la pasta de trigo blanco (70) o el arroz blanco (70); alimentos con IG medio podría ser la papa (50) o la avena (40); y alimentos con bajo IG sería la palta (10) o los espárragos (15). La leche, por su parte, tiene un IG alrededor de 30, con poca variación entre las variedades enteras y desnatadas”, aclara la nutricionista. 

Pero no solo la alimentación ayuda a regular los altos niveles de glucemia; también el ejercicio físico contribuye a mejorar la sensibilidad a la insulina. Además, las células musculares utilizan glucosa como fuente de energía para su funcionamiento, ayudando a reducir los niveles de glucosa en sangre independientemente de los niveles de insulina.

Leche y derivados lácteos

La lactosa es el principal azúcar que encontramos en la leche. Su contenido es de aproximadamente 5 gr/100 ml de leche. Los derivados lácteos suelen tener una concentración menor, como los quesos o la mantequilla, obtenidos a partir de la grasa de la leche. En el caso de la leche sin lactosa, se emplean enzimas que “rompen” la lactosa en sus dos componentes: glucosa y galactosa, siendo la absorción de estos azúcares más rápida.

Rosales indica que la leche es adecuada dentro de la alimentación variada y equilibrada de una persona con diabetes por su aporte de proteínas y calcio. Se puede escoger entre las variedades entera, semidesnatada o desnatada, según las necesidades individuales”.

La pauta de alimentación debe ser prescrita y personalizada por el nutricionista, pues será la persona que adaptará la alimentación a las características y necesidades de cada individuo.



Para tener en cuenta

Alimentos permitidos: Leche, yogures descremados, quesos blancos bajos en grasa tipo ricotta. 

Comer con moderación: Leche y los yogures semidescremados. 

Evitar: Leche entera, yogures enteros, quesos amarillos, leche condensada, crema de leche, helados, queso crema.

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