Lo que debía ser una noche de celebración se convirtió en un momento de tensión y alarma. Ricky Martin fue víctima de un ataque con gas lacrimógeno durante su concierto en Podgorica, la capital de Montenegro.
El incidente interrumpió la actuación, aunque el cantante puertorriqueño, fiel a su profesionalismo, tomó la decisión de volver al escenario una vez controlada la situación.
La publicista del artista, Róndine Alcalá, confirmó los hechos mediante un comunicado oficial difundido en español e inglés. Según Alcalá, “un individuo descargó gas lacrimógeno hacia el escenario”, lo que provocó una “interrupción abrupta del espectáculo mientras los miembros de la audiencia se alejaban del área y recibían asistencia”.
Como medida de precaución, Martin, de 54 años, y su equipo abandonaron de inmediato el escenario mientras “el personal de seguridad y las autoridades locales trabajaban para contener la situación y garantizar la seguridad de los asistentes”, indicó la representante.
Aunque algunos integrantes del equipo recomendaron no reanudar el show, el artista tomó la decisión de seguir adelante con el espectáculo una vez que las autoridades confirmaron que la situación estaba bajo control y que los asistentes podían regresar de manera segura, señaló Alcalá. Martin deseaba “cumplir su compromiso con los fans”.
“Ricky Martin y su equipo están a salvo y agradecidos por el apoyo y la preocupación recibidos tras los eventos de esta noche en Montenegro”, concluyó el comunicado oficial.