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Majestuosos y llenos de detalles. Los carros alegóricos del corso cruceño se caracterizaron por utilizar como temática principal la lucha por la democracia.

Los Piltrafas denominaron su carro Libertad y democracia y los Picarazos hicieron un homenaje a la olla común. Por su lado, la Agrupación L Carnavalera llenó su enorme y llamativa movilidad con sepes y pititas. 

También hubo otros grupos que apostaron por carros completamente diferentes, pero también con motivos sociales. Entre ellos estuvieron Las Peligrosas, que se decantaron por una alegoría que promovía la protección de los bufeos. Los Peines decidieron mostrar el renacer de la Chiquitania, representando parte de su fauna y flora. 

Fiorela I, reina del Carnaval infantil, saludó al público desde el carro denominado Salvemos el planeta, que arrastraba una estructura en la que se podían depositar botellas de plástico y latas que serán recicladas. 

El otro espectáculo

Las reinas también se robaron el show, aunque algunas se vieron en apuros por el viento que azotó al Cambódromo durante toda la noche. Algunas de ellas no pudieron subir a su carro durante parte del recorrido por seguridad. Sin embargo, una vez arriba de las inmensas estructuras, las beldades encantaron al público, sobre todo a los más pequeños, que les gritaban para recibir su saludo.


Gley Salazar, Verónica Mansilla y Fabiana Hurtado