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Antes de que las discográficas moldearan ídolos de acuerdo a las necesidades del mercado, Madonna Louise Veronica Ciccone, más conocida como Madonna, decidió construirse a sí misma. No fue un camino sencillo, pero su ambición fue de mucha ayuda, no solo para sobrevivir a los 80, sino también para erigirse como la 'reina del pop', que hoy cumple 61 años de vida, con una carrera musical soñada. 

En sus 40 años de trayectoria, esta oriunda de Michigan aprendió no solo a explotarse comercialmente, sino también a cambiar de disfraz cada vez que fuera necesario y a reinventar su sonido para no perder el trono. También aprendió a aplicar necesarios codazos para abrirse paso, y a desarmar enemigos gracias a una lengua filosa que resulta tan temida como admirada.

Pero toda esa construcción de Madonna hacia el éxito y el reconocimiento no resultó gratuita: en lo personal, la diva siempre quiso llevar las riendas de las relaciones, y no todas sus conquistas estuvieron dispuestas a ceder el control ni a adaptarse a su calculado porvenir. No fue fácil encontrar un consorte que estuviera a la altura de los requerimientos y expectativas.

En su hogar 

Muchas de las claves de la infancia y adolescencia de Madonna están en el video de Papa don't preach, de 1986: la muerte de su madre cuando ella tenía 5 años y la conflictiva relación que desarrolló con su padre, Silvio Ciccone, la forjaron como a una niña triste y algo miedosa, aunque también la hicieron madurar rápido.

"Me veo como una chica solitaria que estaba buscando algo, buscando una figura materna", dijo en 1998 a la revista Vanity Fair. "No era rebelde en el sentido convencional: me preocupé por ser buena en algo. (...) Era una paradoja, una marginal rebelde que quería complacer a mi padre y sacar buenas notas. Quería ser alguien".

Con 35 dólares en el bolsillo y 19 años, se mudó a Nueva York para probarse, y probarle a su padre, que podía cumplir con eso que deseaba. Y aquí, otro hecho real que llegó a un video: poco tiempo después de instalarse en la Gran Manzana, fue abusada por un par de hombres en un callejón, cuando volvía de un ensayo, tal como se ve en el clip de Like a prayer, de 1989.

En esos primeros años en Nueva York, se relacionó sentimentalmente con el artista plástico Jean-Michel Basquiat y con el músico Dan Gilroy, con quien formó su primera banda de rock, Breakfast Club. Más tarde, se unió a Stephen Bray para fundar Emmy. Algo de su presencia escénica conmovió al productor Mark Kamins, que la condujo al encuentro del fundador de la discográfica Sire Records, Seymour Stein.

Un amor intenso y violento

Fue, justamente, mientras Madonna grababa el videoclip de Material girl caracterizada como Marilyn Monroe cuando Sean Penn se cruzó en su camino. Curioso por saber cómo era la chica de la que todos hablaban, consiguió colarse en el set. El fechazo fue inmediato.

El 16 de agosto de 1985, justo cuando la cantante cumplía 27 años, se celebró una de las bodas más comentadas de la época: él era una actor en ascenso, ella se encontraba en la cima de su joven carrera, los dos tenían grandes egos y ambiciones que podrían impulsarlos... o llevarlos a la mutua destrucción.

 

El matrimonio duró cuatro años. En el medio, las peleas fueron una constante. En 1987, de hecho, presentaron un pedido de anulación que luego fue desestimado. También circularon rumores sobre el carácter obsesivo y violento que Penn había desarrollado hacia su esposa; golpes, alcoholismo, celos enfermizos y amenazas de todo tipo eran moneda corriente para ellos.

Hace algunos años, la cantante salió en defensa de su ex, luego de que el director Lee Daniels hiciera alusión a su fama de violento. "Soy consciente de las alegaciones que han surgido a lo largo de los años acusando a Sean de maltratarme físicamente y de abusar de mí. Aunque es cierto que tuvimos más de una discusión acalorada durante nuestro matrimonio, Sean jamás me ha pegado, atado o abusado físicamente de mí, y cualquier información que diga lo contrario es totalmente falsa, indignante, maliciosa y temeraria", dijo ella en un comunicado.

En su intento por ganarse un espacio en Hollywood, Madonna conoció al actor Warren Beatty. El romance duró muy poco, y parece estar claro que ella estaba mucho más interesada en él que él en ella. 

La relación se extendió por 15 meses y dejó distintos sabores en sus protagonistas. "Es una gran personalidad, diligente y disciplinada, y una espectacular bailarina y artista. Es un fenómeno", dijo Beatty hace algunos años, cuando le preguntaron por la cantante.

Una Madonna muy osada en los 90

La grabación de su disco Erotica (1992) llegó de la mano de un álbum de fotografías llamado Sex, que levantó mucha polémica. Acompañada por figuras como Naomi Campbell e Isabella Rossellini, la cantante adoptó el alias de "Mistress Dita" y se entretuvo posando para la cámara de Steven Meisel en una suerte de trip visual por sus fantasías sexuales. También participaron de las sesiones su novio de entonces, Tony Ward, y el rapero Vanilla Ice, con quien salió durante algunos meses.

Los romances iban y venían. Lenny Kravitz, Dennis Rodman, su exguardaespaldas Jim Albright. A medida que ella construía esa imagen de mujer curiosa y autosuficiente, eran pocos los que se animaban a quedarse con ella. O quizás era ella la que los repelía. 

En la segunda parte de la década, Madonna eligió suavizar su imagen, regresó a las baladas y fue dejando atrás el espíritu de la controvertida dominatrix. El rapero Tupac fue toda una apuesta para ella, aunque terminó con el corazón roto. En una carta, él le confesó que era difícil matener una relación con ella porque significaría una traición a su público que lo había apoyado desde sus inicios. 
 

Con un perfil más bajo

Mientras se preparaba para encarnar a Eva Perón en la película de Alan Parker, Madonna inició un romance con el entrenador físico cubano Carlos León. Ese fue un amor de perfil muy bajo, y hay quienes aseguran que ella buscó a un hombre sin hambre de fama y atractivo para quedar embarazada. Y, como todo lo que se propone, lo consiguió: el 14 de octubre de 1996, nació Lourdes Maria Ciccone León, su primera hija.

La pareja 
En familia

Para diciembre de 1998, con el disco Ray of light en la calle, Madonna volvía a declararse soltera. Pero la soledad duró poco, gracias a la pericia de Sting y su mujer, Trudie Styler, que la reunieron en una cena con el director británico Guy Ritchie.

Tras el nacimiento de Rocco, su hijo en común, en diciembre de 2000 volvieron a sonar las campanas de boda para la rubia. Esta vez fue en Escocia, con una fiesta privada que acaparó la atención del mundo.

Poco después de visitar Malawi por cuestiones solidarias, la diva y el director decidieron adoptar al pequeño David Banda. Tuvieron que enfrentar algunas cuestiones legales en la república africana, pero finalmente, en mayo de 2008, consiguieron la adopción definitiva. Pero, puertas adentro, las cosas no estaban del todo bien: en diciembre de ese mismo año, ella solicitó el divorcio aduciendo "diferencias irreconciliables".

Madonna y los 'muñecos de torta' 

Tras separarse de Ritchie, los rumores relacionaron a Madonna con el ex beisbolista Álex Rodríguez. Las versiones nunca llegaron a ser confirmadas y cansada de las preguntas, ella finalmente desmintió el romance diciendo que eran "solo amigos".

Poco después, Madonna protagonizó una sensual producción fotográfica en Río de Janeiro junto al modelo Jesús Luz. Los 29 años de diferencia entre ellos no fueron ningún obstáculo, y él no demoró en dejar su tierra para mudarse más cerca de la diva. Su carrera como modelo y DJ fue en ascenso de la mano de su amada, y los meses que estuvieron juntos se convirtieron en los 15 minutos de fama del joven brasileño.

Con Jesús Luz

Para 2010, Madonna se mostró por primera vez en público con el bailarín Brahim Zaibat. "Ella tiene de la edad de mi madre. Bueno, de hecho es un poco mayor que ella... Pero cuando vives todos los días con Madonna, no aparenta la edad que tiene", dijo él al hablar sobre su amor con la cantante, que duró poco más de dos años.

Así, la diva fue saltando de romance en romance, sin demasiada suerte o intención de establecer un vínculo duradero. Durante esos momentos, adoptó a tres chicos huérfanos de Malawi: Mercy James (2009) y las gemelas Esther y Stella Mwale (2017). Y, aunque cualquiera podría pensar que le fue sencillo obtener la tenencia definitiva de las niñas, ella misma ha contado que muchos jueces del país africano consideraban que los niños iban a crecer mejor en un orfanato que bajo la tutela de una mujer divorciada.

Siempre concentrada en mantenerse vigente, la cantante divide su tiempo entre sus proyectos laborales, la filantropía y la crianza de sus seis hijos. Pero se niega a renunciar al amor. "No quiero vivir sola. Amo ser madre, mis hijos me completan en muchos sentidos y me inspiran, pero necesito un compañero en mi vida como la mayoría de la gente", contó alguna vez, mostrándose muy humana.

 

 

 

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