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En 1961 Santa Cruz, que era una ciudad pequeña y con muchas carencias, fue sede del IV Congreso Eucarístico Nacional. Entre las personalidades que participaron de dicho evento estuvo el cardenal Richard Cushing, delegado del papa Juan XXIII.

Durante su estancia en tierra cruceña dicho personaje preguntó al entonces obispo Luis Rodríguez ¿qué necesidades tiene la ciudad? Y le contestó que requerían ayuda en salud y educación. Fue entonces que el purpurado hizo construir un edificio donde inicialmente funcionó un instituto comercial. A partir de 1968 pasó a ser el colegio Cardenal Cushing, administrado por las religiosas de la congregación Jesús María.

Desde entonces muchos jóvenes pasaron por sus aulas, fueron formados dentro de los valores cristianos, no solo con calidad académica, sino también para ser personas de bien.

Nos visitaron y estuvieron en nuestro Café de la Siesta representantes del colegio Cardenal Cushing.

Estuvieron con nosotros la docente ‘Beby’ Medrano, las exalumnas Caril Caballero y Sulma Valdez, las religiosas Carmen Colomer, Asunción Nadal y Claudina Poma, y Gustavo Eterovic, que también estudió en este colegio católico.

El anfitrión fue Juan Carlos Rivero, director periodístico corporativo de EL DEBER.

Nos contaron que para celebrar este medio siglo del colegio tuvieron una serie de actividades religiosas, académicas, sociales y deportivas, en la que participó toda la comunidad del Cardenal Cushing.

Destacaron la cena de encuentro de exalumnos y exdocentes, que fue emocionante pues muchos asistentes se volvían a ver después de varios años.

Quienes estudiaron en este colegio expresaron que se sienten orgullosos de la enseñanza que recibieron, pero sobre todo por la formación cristiana que les dieron. Recordaron los trabajos misionales que realizaban en sus vacaciones de invierno. Asistían a comunidades con carencias económicas, donde daban clases de diversas materias y sobre todo hacían conocer la palabra del Señor leyendo la Biblia.

Aquellas actividades, que actualmente se siguen realizando, les enseñó que en la vida se debe servir a Dios mediante la solidaridad. También les inculcaron principios para que sean personas de fe, buenos profesionales y que edifiquen hogares felices.

El colegio Cardenal Cushing cumplió 50 años de existencia. Las religiosas Jesús María esperan, con la bendición del Señor, seguir trabajando en este rubro por mucho tiempo más. Mientras que sus exalumnos reiteran que se sienten orgullosos de haber pasado por sus aulas.

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