Hoy es imposible imaginar El diablo viste a la moda sin Meryl Streep como la implacable Miranda Priestly, pero la actriz estuvo muy cerca de decirle "no" al papel que terminó convirtiéndose en uno de los más icónicos de su carrera.
Durante una reciente entrevista, la ganadora del Oscar confesó que inicialmente rechazó la oferta porque consideraba insuficiente el salario que le proponían.
“Me llamaron y me hicieron una oferta, y dije: ‘No, no lo voy a hacer’. Sabía que iba a ser un éxito y quería ver si duplicaba mi petición. Y enseguida dijeron: ‘Claro’”, recordó Meryl Streep al hablar del guion de la cinta estrenada en 2006.
La actriz explicó que decidió apostar por sí misma y pedir el doble de dinero antes de aceptar el proyecto. Para sorpresa de ella, el estudio accedió de inmediato.
La intérprete explicó que en ese momento tenía 56 años y apenas comenzaba a sentirse con la confianza suficiente para exigir lo que consideraba justo. “Ellos me necesitaban”, dijo al recordar esa negociación, que hoy considera una lección importante en su carrera.